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1 de noviembre de 2018 | #1526

Knock-out para la “Fuba” trucha del gobierno y el Rectorado

Por Julián Asiner Presidente de la Fuba
Knockout para la “Fuba” trucha del gobierno y el Rectorado

Festejos en Filo. La UJS-PO sale de estas elecciones como la principal agrupación opositora al Rectorado

Con los resultados de las elecciones desarrolladas esta semana en Filosofía, Sociales, Psicología y Arquitectura y Diseño, que se sumaron a las siete facultades de la UBA que ya habían votado durante septiembre, se consolidó la tendencia a desplazar a las agrupaciones ligadas al macrismo y al Rectorado radical-pejotista de Alberto Barbieri, cuyo punto más alto se expresó con la derrota de Nuevo Espacio en Medicina.

El “efecto Medicina” llegó a Sociales, donde la UES -agrupación peronista ligada a Daniel Filmus y a la decana Carolina Mera- perdió el centro que la había catapultado a la vicepresidencia de la falsa “Fuba” morada. Otra pata de esta “federación” trucha, el derechista LAI de Agronomía, podría quebrarse esta semana en manos de un frente que reunió al activismo de la facultad. De concretarse, la “Fuba” trucha habría perdido tres de sus siete centros, un derrumbe que también se refleja en una importante merma de delegados de las agrupaciones que la impulsaron. Si a esto le sumamos la decisión de la Justicia de declarar nulas las pruebas aportadas por servicios de inteligencia en la causa armada contra la Fuba, el desaire a las maniobras apadrinadas por el gobierno y las autoridades es total y completo.

El diario Clarín, que se jugó a fondo por la falsa “Fuba”, intentó consolarse de su derrota titulando sobre un supuesto “triunfo K” en la UBA, con el único objetivo de desprestigiar a una futura renovación de autoridades en la Federación. Sin embargo, y a pesar de que su consigna era la “unidad”, lo cierto es que el kirchnerismo se presentó dividido y se esforzó por disimular su filiación. En Sociales, por caso, una fracción K se impuso sobre la otra. Algo similar ocurrió en Psico, donde una fracción pro-kirchnerista (Mella, Brote) logró retener el centro en frente con los ex Libres del Sur, mientras la lista de La Cámpora y Nuevo Encuentro sacó una votación menor. En Fadu, la Corriente sumó a Nuevo Encuentro a la lista 5 y La Cámpora se presentó aparte. A diferencia de lo que dice Clarín, tanto la 15 de Sociales (comandada por La Mella), el Impulso de Psico y la lista 5 de Fadu se presentaron como agrupaciones “des-kirchnerizadas”. Las referencias a CFK fueron nulas -al punto que evitaron identificarse con el color celeste. En los tres casos, el discurso se corrió a la izquierda para buscar atraer los votos de la ola verde y la lucha educativa. La visita de Felipe Solá a Sociales, llevado por La Cámpora en plena campaña, generó una crisis interna en la 15 y un sector salió a desmarcarse.

Un factor a tener en cuenta es que, al día martes, la Franja Morada (EDI) ganaba el centro de Psico y la UES de Sociales lograba retener. La campaña “anti-toma” -que tanto unos como otros habían desarrollado, en el primer caso con el apoyo directo del decano Jorge Biglieri y las principales cátedras de la facultad- tuvo su peso. Así, el activismo que estuvo al frente de esas medidas de lucha, a diferencia de lo que había ocurrido en Medicina, no se definió políticamente y quedó al margen de la disputa electoral. En estas circunstancias, tanto el Impulso como la 15 supieron valerse de esa polarización objetiva para movilizar a los estudiantes contra las agrupaciones del Rectorado.
Nuestras listas se mantuvieron en el tercer lugar, retrocediendo algunos puntos respecto del año pasado (del 29% a 23 en Psico y del 21% a 19 en Sociales). En Fadu, donde nos presentamos por primera vez en frente con el resto de la izquierda, alcanzamos el tercer puesto y logramos superar los 11 puntos.

No fue “el kirchnerismo”, entonces, lo que se impuso en la UBA, sino un impulso en la base estudiantil para derrotar a las agrupaciones del gobierno y el Rectorado que habían jugado en contra del movimiento de lucha. En Filo, donde la izquierda y los K sí nos enfrentamos directamente, logramos triunfar ampliando la distancia respecto de la última elección. La experiencia de Filo es fundamental porque desnuda la naturaleza ajustadora del kirchnerismo que, allí donde es gestión, se vale de la precarización de docentes y carreras enteras.

En Sociales, Psico y Fadu, el movimiento estudiantil deberá confrontar su aspiración a centros de lucha contra el macrismo con la estrategia de sus direcciones, atadas al “hay 2019” de Grabois y CFK, que promete más sujeción a los gobernadores del PJ, a la Iglesia y a la burocracia sindical.

A pesar de que todavía falta votar en una facultad, el balance de las elecciones ya muestra que el golpe de Estado del gobierno y el Rectorado contra la Fuba se convirtió en un perfecto búmeran. Tras cuatro años de impasse (2014/2017), las fuerzas opositoras podríamos volver a reunir una mayoría de centros y de delegados para renovar las autoridades de la Federación. Hay un claro mandato para avanzar en ese sentido. La UJS-PO sale de estas elecciones como la principal agrupación opositora al Rectorado, con el mayor reagrupamiento de delegados a la Fuba y la presidencia de cuatro centros. Desde ese lugar, llamamos a todas las agrupaciones, y en particular a la izquierda, a asumir la tarea de liderar un gran congreso de la Fuba para derrotar definitivamente a las agrupaciones de Macri y Barbieri en la Federación. Y, al mismo tiempo, a ampliar el campo de acción del movimiento frente a los desafíos ineludibles de lucha que tenemos por delante, tras la aprobación del Presupuesto del FMI y contra el régimen político que lo sostiene en su conjunto.

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