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24 de abril de 2020

Traslasierra (Córdoba): artesanos, un sector invisible para el Estado

Las y los artesanos de Traslasierra vienen siendo golpeados, no solo desde la implementación de la cuarentena y no solamente en el aspecto económico. Como históricamente el colectivo de las personas artesanas al no poseer ninguno de los derechos con los que cuentan los trabajadores formales, como aguinaldo, vacaciones pagas, obra social, sus ingresos quedan supeditados a la venta, que en este cuadro de pandemia y crisis económica se hace imposible. La ausencia de ayudas municipales da muestra de la invisibilidad en la que viven quienes viven de las artesanías y la música.

La informalidad deja a las y los artesanos librados a la buena o mala voluntad de los municipios, que manejan y organizan las ferias en espacios municipales. Las autoridades cobran un canon anual por adelantado, cada año más caro, en cada año con menos ventas. En este marco, hay un lucro capitalista de quienes organizan espacios privados y cobran lo que quieren; ya que suelen poseer propiedades ubicadas estratégicamente en zonas de plena circulación del turismo.

La feria municipal de Mina Clavero, que ha llegado a tener hasta 140 puestos, se ha visto reducida a menos de la mitad. Las últimas temporadas, el colectivo de las y los artesanos se tuvo que distribuir en solo 60 espacios, forzando al resto trabajadores a tener que movilizarse a otros espacios o conformarse con el formato de visitante que consiste en armar paño solo algunos días, cubriendo el espacio de las ausencias, normalizando una situación de incertidumbre constante. Sumado a esto, la zona de trabajo se ha desplazado a 200 metros de la peatonal y prácticamente sin señalización.

Esta reducción de los espacios de trabajo también la viven los artistas callejeros, constantemente perseguidos, tanto por los controles municipales, como por la policía. En ese sentido hay numerosas quejas. La falta de planificación y presupuesto en las áreas de cultura del Valle, son moneda corriente: coordinadores que cobran miserables sueldos por jornadas extenuantes de trabajo, destrato por parte de las autoridades en una ciudad que organiza la Fiesta Nacional del Arte Callejero e hipócritamente persigue a quienes lo desarrollan.

Hasta el día de la fecha, solo algunos compañeros mayores, en el marco de la vacunación por gripe, han recibido alguno que otro bolsón de comida. La asistencia de daba solo si el personal médico llegaba a percibir las dificultades económicas. Cabe destacar que esta ayuda ha sido recolectada de manera solidaria por los vecinos. ¿El municipio? Ausente.

Esta ausencia total de preocupación e interés por parte de las autoridades aumenta la incertidumbre, la ansiedad y el temor en que vivimos, ya no solo por desconocer cómo se desarrollará nuestra actividad al acabar la cuarentena o cual será el impacto en el turismo de la zona, que es casi nuestra única fuente de ingresos

Solo con una amplia organización de trabajadores independientes las y los trabajadores del arte podrán afrontar los meses venideros. En ese sentido, también es oportuno llamar al conjunto de trabajadores de la zona, artistas callejeros, pequeños productores, trabajadores precarizados, a los municipales, a debatir y construir un programa de lucha de conjunto.

Para impulsar la deliberación, organización y acción proponemos el siguiente programa: asignación de $30.000 en el mes de marzo a todos los trabajadores desocupados y monotributistas. Elevación a ese monto de los 556.000 planes sociales vigentes. Además impulsamos la elevación del salario y la jubilación mínima al mismo monto, la duplicación del monto de la AUH y de la asignación por hijo. Exención de aportes y cobertura de obra social a los monotributistas.

Solicitamos el reparto gratuito a la población sin recursos de elementos de higiene, lavandina, alcohol en gel, desinfectantes, barbijos, guantes de látex, jabón y de cualquier medicación que -por indicación médica- resulte necesaria para prevenir y atender la pandemia. Provisión de agua potable en todos los barrios.

En lo que respecta al monotributo solicitamos la bonificación del 100% para todos los trabajadores inscriptos en esta modalidad durante 3 meses, prorrogable al período que se extienda la emergencia. Cobertura inmediata e irrestricta de las obras sociales para todos los trabajadores monotributistas

Exigimos la extensión de la tarjeta alimentaria a todos los desocupados con hijos hasta los 18 años y población de la tercera edad con ingresos por debajo de la canasta de pobreza.

Finalmente planteamos la urgente restitución de servicios de salud pública en hospital y dispensarios de la zona con todas las especialidades cubiertas, no solo de Covid-19 se enferma la gente. Los otros servicios de salud hoy se encuentran abandonados a su suerte.

 

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