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27 de julio de 2018

La crisis en el ex zoo

La muerte de dos animales reabre la polémica sobre el rumbo del Ecoparque
Por G.C.

La muerte de la jirafa Shaki y de la rinoceronte blanco Ruth hizo estallar nuevamente la polémica sobre el rumbo del Ecoparque. Algunos medios salieron a responsabilizar a los trabajadores pero en su gran mayoría apuntan sus denuncias contra el gobierno. Esta situación es el resultado del proceso de vaciamiento que el propio gobierno de la Ciudad, con Horacio Rodríguez Larreta a la cabeza, viene desarrollando contra los animales, los trabajadores y el predio. El objetivo, expresado recientemente en la ley presentada por el jefe de gobierno y votada en la legislatura porteña, de concesionar alrededor del 20% del espacio del ex zoo y la condición de estar vacíos los recintos al momento de efectivizarlas, es el motor detrás de la muerte de la jirafa y la rinoceronte.

Como fue denunciado por la banca del PO-FIT el día que se trató esta ley, la orientación es la reprivatización del predio después que el gobierno tuviera que rescindir al antiguo concesionario producto de las denuncias y lucha de organizaciones, activistas y trabajadores. Para ello es requisito sacarse los animales de encima cuanto antes; proceso que tiene como antecedente los traslados improvisados que acabaron en catástrofe, como el caso de los coipos, la jirafa Lara o el jaguarete Tango.

Los últimos eventos en el sector que pretenden concesionar son ilustrativos de hasta qué punto está planteado un raid criminal contra la vida de los animales. Hace alrededor de dos meses y medio, cuando los cuidadores empezaron a organizarse para denunciar y frenar traslados que atentaban contra el bienestar animal, el gobierno respondió con el despido de trece de ellos, entre los cuales se encontraban los cuidadores de Ruth y Shaki.

El hecho que se apartara personal con el que los animales estaban familiarizados, la invasión de ratas y cucarachas, el ruido de las obras que provoca stress en los animales, un suelo (sustrato) no apto en el caso de Ruth y un alimento que no respondía al cuadro de salud de Shaki son el combo que derivó en la muerte de estos animales.

Queda de manifiesto frente a los hechos que a pesar de las promesas y los anuncios de maravillosas transformaciones, el gobierno está jugado a barrer con los animales y la planta de trabajadores con el fin de abrir un coto de negocios para la especulación inmobiliaria dada la ubicación del predio.

Sin embargo, el derrotero de esta orientación ha desatado sucesivas crisis que envuelven cada vez más directamente al gobierno: el alejamiento y denuncias de las ONGs que oficiaban de consejeras, los cambios de directores, el apartamiento de Andy Freire, caracterizado por el gobierno como un fracaso de gestión. 

Cada vez son más las voces que se alzan denunciando estos negocios perversos. En esta lucha, el único actor que brilla por su ausencia es el sindicato Sutecba que no ha emitido siquiera un comunicado sobre los despidos ni sobre el proceso de reprivatización del parque. 

Necesitamos reforzar la organización y la lucha para desarrollar un programa propio que procese la reconversión, respetando las necesidades de los animales, los trabajadores y que discuta la función social del predio. 

En función de ello, convocamos a trabajadores, organizaciones sociales, animalistas, ambientalistas, a los vecinos y al activismo a ponerse en pie de lucha y movilizárnos a la legislatura tanto en la reapertura de sesiones (2/8) como el día de la audiencia pública (29/8) que discuta la ley que concesiona los recintos. 

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