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6 de julio de 2018

Trabajadores médicos residentes se contagian tuberculosis en el Hospital Piñero

Por Corresponsal

En el último mes se conocieron seis casos de trabajadores residentes médicos contagiados de tuberculosis en el Hospital Piñero. Se dan en simultáneo con los siete casos de trabajadores judiciales afectados por la misma enfermedad.

Si bien el trabajo sanitario se considera riesgoso en términos de higiene y bioseguridad porque tiene mayor exposición a enfermedades infectocontagiosas, los casos actuales superan ampliamente los números esperables.  El Hospital Piñero se encuentra en la Comuna 7, la más afectada por una enfermedad que debería estar erradicada, tiene una prevalencia altísima entre los sectores más pobres de la población. La TBC aumenta su contagio entre personas que viven en el hacinamiento, la malnutricón y las condiciones más precarias de vida, considerándola una enfermedad de la pobreza. La falta de prevención y el sub diagnóstico de la enfermedad aumenta la exposición de los trabajadores que atienden a la población de la comuna. Se suma a esto las condiciones laborales paupérrimas de los trabajadores de la salud, en especial los residentes. Las jornadas extenuantes de más de 70 horas semanales, la falta de descansos posguardia y el abarrotamiento de pacientes junto al incumplimiento de las medidas de bioseguridad hacen que el trabajo en salud se convierta en un potencial factor de riesgo para contraer enfermedades como la tuberculosis.

Una crisis que recae sobre los residentes 

Los seis contagiados son trabajadores médicos residentes, uno de los eslabones más precarizados del sistema de salud. El bajísimo salario que cobran los residentes hace que a las extensas jornadas que cumplen en el sistema público le sumen otros trabajos para llegar a fin de mes, exponiéndolos aún más a la insalubridad. En los hospitales donde la tarea se considera riesgosa, como el Muñiz o el Ferrer, lugares en que los residentes están permanentemente expuestos a estas enfermedades, se les paga un plus de 300 pesos.

El sindicato de médicos, AMM, es cómplice de esta situación, porque no dice nada al respecto. Su último “logro” para los residentes es permitirles recibir remuneración por guardias de 24 horas semanales. Los residentes cumplen guardias que en algunas especialidades llega a las 48 horas semanales. Este falso permiso es sólo un maquillaje frente a la paritaria de miseria y el bajísimo salario.

Es necesario terminar con esta situación. En primer lugar, como hicieron los trabajadores judiciales, logrando que se implemente un protocolo de bioseguridad para prevenir futuros contagios. Luego, siguiendo el ejemplo de los compañeros enfermeros, que arrancaron la jornada de 6 horas en el Hospital Ferrer luego de la epidemia de Gripe A del 2009 que se cobró la vida de una trabajadora. Los residentes y concurrentes debemos organizarnos con el conjunto de los trabajadores de la salud para exigir condiciones dignas de trabajo, acompañado de la lucha por el salario y la defensa de la salud pública. 
 

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