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2 de diciembre de 2019

Minería en Santa Cruz: avanzan los despidos, los recortes salariales y la explotación obrera

En estos días se produjeron una serie de despidos en el yacimiento aurífero Cerro Negro, ahora bajo la firma empresarial Newmont Goldcorp. Desde el Partido Obrero repudiamos totalmente el accionar de la compañía Newmont Goldcorp, y nos solidarizamos con los compañeros de Asijemin, que han resuelto por asamblea comenzar un paro por tiempo indeterminado exigiendo la inmediata reincorporación de todos los despedidos.

Oscar Romillo, secretario adjunto de Asijemin (gremio que representa a los jerárquicos, profesionales y técnicos de la actividad minera) declaró  “Por el momento se habla de 15 despedidos y que podrían llegar a más de 50 los empleados que se quedarían sin su fuente laboral”.

Asijemin, a través de sus representantes y del cuerpo de delegados solicitaron a su debido tiempo una mesa de diálogo con la gerencia de la minera Newmont Goldcorp. Ante la negativa de la empresa, el gremio hizo una presentación al Ministerio de Trabajo  pidiendo que dicte una conciliación obligatoria, solicitando a sus vez la reincorporación inmediata de los profesionales fuera de convenio despedidos.

En estos últimos meses, con la llegada de Newmont a Cerro Negro, los trabajadores del yacimiento han sufrido recortes de toda índole bajo el programa “Full Potential”, que inclusive ajustó el bolsillo en  la calidad de la dieta alimentaria de los trabajadores. Esta vez el recorte llegó a los puestos laborales de los empleados.

La empresa a pesar de recibir los beneficios de la ley provincial promulgada por el kirchnerismo en 2016, que eliminó el impuesto minero santacruceño, y también beneficios nacionales cuando Mauricio Macri anunció el fin de las retenciones a nivel nacional, todavía continua diciendo que la actividad no es rentable. La realidad es que procesan alrededor de 500.000 onzas de oro anuales que representan ganancias brutas de 44.950 millones de pesos. Otro factor importante a destacar es la mega-devaluación efectuada por el macrismo en los últimos meses, donde la empresa recibió como beneficio que el poder adquisitivo de sus empleados prácticamente se redujera a la mitad. En los países desarrollados donde opera la misma empresa, sus empleados reciben salarios dolarizados que son alrededor de 10 veces más altos que los sueldos que la empresa otorga en nuestro país a cargos y funciones semejantes. Todo esto en complicidad con la cúpula de Aoma, el gremio más fuerte en la actividad que se jacta de haber conseguido  paritarias acordes a la inflación sin pérdida del poder adquisitivo de sus afiliados.

Denunciamos la complicidad de la Gobernadora Alicia Kirchner con la multinacional negrera. Inmediatamente después de las PASO corrieron con el Gobernador Gioja de San Juan y la Gobernadora Corpacci de Catamarca, junto al Presidente electo Alberto Fernández a garantizarle a las corporaciones mineras que sus intereses no estaban en riesgo; sin importar que las empresas ponen en riesgo a las familias de sus trabajadores.

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