fbnoscript
14 de noviembre de 2019 | #1572

Chubut: Una nueva maniobra contra los docentes

La propuesta que el gobernador Mariano Arcioni presentó a los docentes encierra una maniobra burda. Obligado a echar lastre, luego de la renuncia de su brazo derecho Federico Massoni, Arcioni intenta presentar esta salida como superadora, ya que incluye el reconocimiento -de palabra- de la paritaria y de las deudas que su incumplimiento generó, pero el mismo texto posterga sin fecha la devolución del grueso de lo adeudado (salvo una primera cuota) y deja sin cambios el pago escalonado.

Al cierre de esta edición, las regionales de Atech de Madryn, Comodoro Rivadavia y Esquel votaban  su rechazo, mientras que la regional este (Trelew, Rawson y Valle)  se inclinaba por aceptar.

No hay en la propuesta ninguna solución a los reclamos de fondo; reclamos tan sencillos y concretos como cobrar en tiempo y forma el acuerdo paritario, la regularización de la obra social y las escuelas en condiciones. Esta respuesta no llega de parte del gobierno provincial ni nacional, porque el conjunto del régimen social y político prioriza el pago a los acreedores de la deuda y la entrega a los saqueadores de la provincia. 

La reunión de Alberto Fernández con su aliado Arcioni tuvo  como eje otro aspecto de la crisis. Según los medios, la agenda estaba dominada por la reestructuración de la deuda provincial, ya que los vencimientos que tiene Chubut en el corto plazo, como los compromisos con el Fondo Fiduciario para el Desarrollo Provincial, Bodic 2, Bocade y Bopro, son alarmantes.

En tanto, la Legislatura acaba de votar un nuevo endeudamiento por más de 3 mil millones de pesos con el gobierno nacional, en el marco de la transición.

La crisis ya se llevó puestos a varios ministros, cuatro de la cartera de Educación, uno de Salud y Economía, y tiene ahora un vacío en su gabinete tras la caída de Massoni. Sus principales aliados políticos locales, Ricardo Sastre (actual intendente de Madryn y vicegobernador electo) y Adrián Maderna (intendente de Trelew)  rechazaron agarrar la papa caliente que significa el puesto del “renunciado” ministro coordinador. 

Mientras la docencia chubutense da muestra de sus enormes reservas de lucha, camino a superar la semana  diecisiete de huelga, la Ctera sigue mirando para otro lado. El paro que convocó en respuesta a la represión de la semana pasada y la detención de Santiago Goodman, secretario provincial de Atech, fue contundente en todo el país. Pero ha sido un rayo en el cielo de la transición que diseñaron Fernández y Macri. 

Para lograr nuestros reclamos necesitamos nacionalizar el conflicto y darle continuidad a las medidas para desbaratar las maniobras de Arcioni; poner en pie el tercer congreso provincial de delegados de Atech, para discutir la situación y el llamado a un plan de lucha común de todos los gremios de la provincia que ponga fin al saqueo. 

Hagamos valer lo que nos corresponde como trabajadores y trabajadoras de la educación.

En esta nota:

Compartir

Comentarios