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8 de enero de 2019

Cierre de la ex-Nidera: sigue el acampe contra 195 despidos

Acampe en la puerta y una conciliación obligatoria trucha.

El inminente cierre de la planta refinadora de aceite de Valentín Alsina, la ex Nidera -ahora perteneciente a la multinacional Cofco, controlada por el Estado chino- ha significado el despido de 195 despidos trabajadores. La audiencia del Lunes pasado en el Ministerio de Trabajo provincial dictó una conciliación obligatoria que no cumple con retrotraer la situación al momento previo al conflicto, dejando a todos los trabajadores fuera de la planta, aunque recibiendo el pago de vacaciones, del bono (sueldo 14), y los salarios. Los trabajadores mantienen un acampe en la puerta de la planta, y señalan que adentro hay policías de civil que -al igual que el personal de seguridad- se encuentran también armados. No extraña que la gobernadora Vidal ponga a disposición de la empresa personal policial para amedrentar a los trabajadores: ya lo hizo en el conflicto de Siam, ubicada a pocas cuadras de la aceitera.

La empresa informó públicamente su decisión de cerrar la planta debido a que dejará de refinar aceite. Si bien es una multinacional con enormes ganancias, declara que la planta de refinamiento le da pérdidas como resultado de la suba de retenciones de septiembre -que favorece la exportación de grano y harina sobre la de aceite. Luego de ser enormemente beneficiada por las devaluaciones macristas, la empresa abandona la producción orientada a un mercado interno golpeado fuertemente por la recesión, para dedicarse exclusivamente a la exportación sojera, y seguir levantándola en pala.

El cierre de la ex-Nidera sucede a pocos meses de que la empresa abra los retiros voluntarios, que han redundado en la pérdida de una decena de puestos de trabajo. En el año que cierra han ocurrido despidos masivos en importantes empresas, como Cargill, que lidera el mercado seguida por Cofco, en Bunge, y en el mes de diciembre en Vicentín. El cierre de la planta refinadora podría afectar a otra planta de Cofco ubicada en Junín y que cuenta con 140 trabajadores (Semanario de Junín, 7/1)

Frente a esta fuerte ofensiva de una de las multinacionales más importantes que operan en el país, es necesario desenvolver todas las fuerzas de los trabajadores aceiteros para defender todos los puestos de trabajo, y ponerle un freno a las patronales del rubro. La Federación Aceitera debe ponerse en movimiento, convocando a asambleas en cada fábrica y plenarios de delegados, que discutan y resuelvan un plan de lucha por la reapertura de Nidera-Cofco. La ocupación de fábrica está planteada como una acción elemental para defender los puestos de trabajo y el sustento de 200 familias, como lo han hecho los trabajadores de INTI, Telam, y recientemente la gráfica Interpack, que ocupó durante un mes contra despidos.

El próximo lunes tendrá lugar una nueva audiencia: una oportunidad para realizar una fuerte movilización de la Federación.

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