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9 de octubre de 2018

Las elecciones de Comercio y la crisis de la burocracia sindical

Baja participación y maniobras en los comicios del SEC

El viernes 28/09, en medio de denuncias cruzadas, medidas judiciales y fraude se desarrollaron las elecciones de la conducción del Sindicato de Empleados de Comercio de la ciudad de Buenos Aires (SEC).

La elección captó la atención de propios y ajenos ante la posibilidad de un recambio después de 32 años de Armando Cavalieri al frente del gremio. La presentación de una lista “opositora” encabezada por Ramón Muerza (Lista Granate Morada), vinculado a Alfredo Coto y el gobierno de la ciudad, buscó demagógicamente explotar el profundo descontento en las bases mercantiles con Cavalieri (Lista Azul), todo un emblema de la burocracia colaboracionista con todos los gobiernos.

El resultado oficial informado por la directiva del SEC fue de 50,43% (10.955 votos) para Cavalieri y 48,52% (10.540 votos) para Muerza. Sería un empate técnico.

Detrás de los números

Cavalieri “ganó” con las urnas de jubilados, un sector manejado clientelarmente y donde se concentra el fraude del padrón. Allí sacó una diferencia de más de 2000 votos. Según denuncias de la Granate Morada, bajo presión y fraude, también habrían votado por la Azul los trabajadores del SEC, la Federación (Faecys) y Parque Norte.

Por ende, en los lugares de trabajo se votó mayormente por la variante “opositora”, que capitalizó una porción del descontento de los trabajadores.

De estos resultados, se desprenden varios puntos a tener en cuenta: por un lado, la elección tuvo un bajo porcentaje de participación, ya que de los 64.000 afiliados en condiciones de votar, sólo lo hizo un tercio. Esto es consecuencia del escepticismo hacia dirigentes alejados de la base, y de la falta de organización del gremio y la regimentación de la elección, políticas conscientemente desarrolladas por la conducción para evitar que los mercantiles intervengamos activamente en la vida de nuestra herramienta gremial. Este favor a las patronales le cabe tanto a Cavalieri como Secretario General, como a Muerza quien desde la Secretaría de Organización se ha encargado de ejecutar sistemáticamente los fraudes y maniobras en las elecciones de delegados por empresa.

Por otro lado, la elección manifiesta la crisis de la burocracia sindical que se profundiza al exponer su rol patronal agravado en un cuadro de ajuste y la tendencia en la base a la necesidad de un cambio, a sacarse de encima a Cavalieri que es la máxima referencia de la burocracia sindical de comercio.

En esos términos y sloganes hizo campaña el candidato de la lista granate Ramón Muerza, cercano a Vidal y Rodríguez Larreta. Una campaña vacía de contenido, que apostaba al “cambio” en abstracto, posando de oposición a Cavalieri, pero que durante el último año, sólo por dar un ejemplo, ha dejado pasar los despidos y flexibilización en Carrefour, desmovilizando a los trabajadores siempre que pudo. Limitándose a cortes de aparato, y tomas de establecimiento por 2 horas, para luego ir y pactar junto con el resto de la dirección sindical y con las patronales, la entrega sin más preámbulos del proceso de lucha que había comenzado contra los despidos y que es punta de lanza para replicar en el resto de los mercados una reforma laboral de hecho.

Muerza, como otro agente patronal, es incapaz de llevar a fondo la organización y movilización necesarias para derrotar las maniobras de Cavalieri. Se limita a presentaciones legales que ya demostraron su límite tanto en la asamblea de junta electoral como en la elección misma y en las luchas que se dieron en el camino.

Los trabajadores no necesitamos un recambio de figuras sino tomar el rumbo del sindicato en nuestras manos, sin ataduras patronales.

Sindicato, crisis y dirección

Tanto Muerza como Cavalieri impusieron aumentos paritarios largamente sobrepasados por el impacto de la inflación, los tarifazos y las últimas devaluaciones del peso, que han pulverizado el poder adquisitivo del salario. Arreglaron despidos masivos a favor de multinacionales que no demostraron su quiebra o su supuesta crisis, como Carrefour o Walmart. Esto para nombrar algunos de sus actos más destacados en el último período.

En ese marco de entregas, el ala de Cavalieri contó con el apoyo judicial que partía del

Ejecutivo (incluyendo al ministro de Trabajo, Jorge Triaca), y el ala de Muerza con el que le prodigaban funcionarios del sector de Rodríguez Larreta.

A su vez, la cámara patronal respaldó a Cavalieri firmando el adelanto de las cuotas salariales que estaban previstas para noviembre y enero del 2019 con el objetivo de mostrar una “victoria” ante el electorado pero el 25% en cuotas queda muy por detrás de la inflación prevista en torno al 45%.

Debemos poner al sindicato al servicio de las luchas y los intereses genuinos de la vasta mayoría de trabajadores. La agrupación de Combativos Mercantiles considera que nuestro Sindicato tiene un potencial muy grande bloqueado por su conducción, para superarlos proponemos la concreción de asambleas en cada lugar de trabajo para avanzar hacia un congreso de delegados que delibere sobre las necesidades que enfrentamos como trabajadores y resuelva las medidas necesarias para concretarlas:

 

● Por un salario mínimo igual a la canasta básica familiar, e indexación automática por inflación: reapertura de paritarias con participación activa de los trabajadores.

● Reconocimiento del sábado inglés, histórico derecho entregado por Cavalieri.

● Jornada máxima de 6hs pagas como jornada completa y mayor descanso en call centers.

● Guarderías en los lugares de trabajo.

● Aborto legal seguro y gratuito, que el sindicato se pronuncie por el reclamo masivo de la implementación y votación positiva de la ley de interrupción voluntaria del embarazo.

● Fuera la burocracia sindical. Elecciones democráticas de delegados en todas las empresas y establecimientos.

● Apertura de los libros contables del SEC y Osecac, que los corruptos que se dicen representantes de los trabajadores rindan cuentas sobre la economía sindical.

● Basta de tercerización y precarización

● Abajo las reformas laboral y previsional

●Ningún despido ni suspensión, que la crisis la paguen los patrones

 

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