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9 de octubre de 2018

Conflicto por despidos en Siderar de Ezeiza

La planta de Siderar en la localidad de Canning, en el partido bonaerense de Ezeiza, se encuentra actualmente en conciliación obligatoria, tras el conflicto abierto por el anuncio de seis despidos la semana pasada.

La patronal alega que hay una baja en las ventas de las chapas galvanizadas que se producen en la planta, y plantea directamente parar una de las cuatro máquinas formadoras, del sector Corte y Formado, lo que haría de esos seis despidos la primera fase en la expulsión de los 16 obreros que trabajan en ella.

Al conocerse los despidos, una asamblea masiva de dos turnos votó el paro y los obreros salieron masivamente a manifestar en los portones, donde confluyeron con los que estaban afuera. El día miércoles, ya en la cartera de Trabajo, se dictó la conciliación obligatoria por 15 días con los despedidos adentro; tras lo cual una asamblea resolvió levantar el paro.

En otros sectores también hay problemas. En la línea de Pintado, por ejemplo, los obreros rechazaron las vacaciones adelantadas que quiso imponer la empresa. Estos conflictos están sucediendo mientras está en marcha la discusión salarial, que debe homologar la conquista histórica del 18% por arriba de la paritaria de la UOM y otros incrementos que reclaman los obreros por la pérdida ante la inflación galopante; la patronal quiere trocar este plus y algo más -si lo hubiera- por despidos y flexibilidad, que incluiría polifuncionalidad en algunos sectores. Una verdadera provocación.

Ya el año pasado, cuando se discutió el encuadramiento sindical, la patronal negoció con suspensiones y despidos de por medio; así y todo, no pudo doblegar a los trabajadores, que lograron mantenerse en el convenio de la rama 17 (metalúrgicos) contra el intento patronal de pasarlos a la 21 (siderúrgicos) -que los obreros rechazan porque consideran que la metalúrgica es más beneficiosa y es en la que estuvieron encuadrados históricamente desde que puso en pie la fábrica la vieja patronal, Comesi, hace 40 años (aunque la patronal sostiene por lo bajo que tarde o temprano se va a dar el pase). Esa lucha sin embargo limó al cuerpo de delegados de ese momento, que ha sido suplantado por uno nuevo hace pocos meses y que ahora tiene una prueba de fuego en este conflicto.

La patronal, del Grupo Ternium de Techint que encabeza el lote de grandes emporios capitalistas nacionales, llora ahora lágrimas de cocodrilo ante la crisis momentánea del sector y quiera aprovechar para rapiñar e imponer mayor explotación. Es lo que están haciendo otras patronales: la metalúrgica Longvie, que ha despedido a decenas de obreros en distintas plantas-; el grupo Alco-Canale en zona sur, cuya quiebra amenaza a la totalidad de los obreros, entre ellos a los metalúrgicos de Canale de Llavallol; Siam de Avellaneda, que ha reducido su plantel a un mínimo histórico, con el agravante de que no se habilitaba la elección de delegados ante la masacre patronal. Según cifras de la UOM, entre diciembre de 2015 y junio de este año fueron 28.000 los despidos de metalúrgicos (Primereando, 21/6). Mientras tanto, las centrales sindicales realizan algún paro para descomprimir cada tanto, y ahora irán a rezarle a la Virgen de Luján el 20 de octubre.

Lo que hace falta es un verdadero plan de lucha de la UOM, la CGT y el resto de las centrales sindicales para torcerle el brazo a la política económica fondomonetarista del gobierno.

Todo el apoyo a los trabajadores de Siderar-Canning. Reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario. Prohibición de despidos y suspensiones. Recomposición salarial de acuerdo a la inflación y cláusula gatillo mensual. Abajo el plan de guerra contra los trabajadores.

 

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