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15 de marzo de 2018 | #1494

Rio Turbio: La huelga minera ante un bloqueo polítiKo

Aranguren y Macri han lanzado su ultimátum a los obreros mineros de Río Turbio: deben aceptar los despidos y la anulación del convenio, rebaja salarial incluida, si quieren mantener el resto de los puestos de trabajo.

La alternativa para Macri es el cierre directo de la mina y la ruina de dos pueblos que albergan 35.000 habitantes en un rincón extremo del país. Para encubrir este ajuste brutal agita las causas judiciales contra la corrupción K, y el senador oficialista santacruceño Eduardo Costa ha salido a calumniar a los trabajadores de YCRT.

Después de 50 días, la huelga minera se encuentra en un dilema: seguir con el “aguante” en boca de mina y apoyarse en el gobierno provincial esperando sus “gestiones”, o movilizar a los pueblos de la cuenca ahora, llamando a una asamblea popular comunitaria, que vote organizar una gran marcha a Río Gallegos e impulsar un paro provincial, para imponer el triunfo de los trabajadores.

Mientras tanto, la conducción de ATE, Apap Y UPCN, ha consumado un acuerdo con el gobierno provincial K, cerrando la paritaria por miserables 2.000 pesos en negro. La dirigencia de ATE dice que se ha visto obligada a firmar este acuerdo para llevar “algo” a la mesa de los compañeros que están con salarios de hambre, pero lo que ha guiado la acción de esta dirigencia son sus compromisos políticos con Alicia Kirchner. 

El plenario de secretarios generales de ATE que aprobó el acuerdo, emitió una solidaridad verbal con los mineros de YCRT, pero no esbozó ninguna acción práctica ni mucho menos un paro provincial, como fue solicitado en la gran asamblea de boca de mina el 7 de marzo.

La Mesa de Unidad Sindical se encuentra fracturada por la orientación de la dirigencia de ATE al compromiso con el gobierno kirchnerista, cuando resulta más necesario que nunca unir las luchas ante la parálisis de la obra pública, los despidos irresueltos en el petróleo y en docentes, los despidos masivos en YCRT y el congelamiento salarial en la provincia y los municipios.

El “arreglo” provincial de ATE aísla la huelga minera en lugar de unir a los trabajadores en un plan de lucha de conjunto. Toda la orientación de la Intersindical en el conflicto de YCRT está en esta misma sintonía de abrir expectativas en el gobierno provincial. Pero el kirchnerismo no pasa de un apoyo declarativo, al mismo tiempo que bloquea las iniciativas de las bases para profundizar la movilización.
Todos los pasos adelante que han dado los mineros en esta lucha han sido por la intervención directa de los delegados de base: desde la decisión del acampe cuando se inicia el conflicto, ocupando la boca de mina y otros lugares de trabajo, pasando por la movilización para frenar a la Gendarmería cuando parte de la dirigencia quería dejarlos pasar, hasta la actividad de recorrida por el pueblo con volantes, y una campaña de firmas que también surge de abajo, al igual que los cortes de esta semana con agitación en las rutas. 

En esta iniciativa de abajo está la posibilidad de impulsar en forma urgente la asamblea popular comunitaria y la marcha a Río Gallegos, para relanzar la lucha minera a nivel provincial y nacional. 

¡Viva la huelga de Río Turbio!

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