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5 de febrero de 2019

Amia y ´la grieta´

La renuncia de Agustín Zbar a la dirección de la mutual judía.
Por Jacyn

Tras las repercusiones de la carta que la comisión directiva de la AMIA envió a la DAIA planteándole que desistiera de impulsar la causa judicial contra Cristina Fernández por el memorándum de entendimiento con Irán, Agustín Zbar, solicitó “de manera indeclinable una licencia por tiempo indefinido” del cargo que ocupaba como presidente de la mutual judía.

“Entendí erróneamente que era mejor para preservar a la comunidad de una contienda política de orden nacional”, dijo Zbar en su descargo, acompañado de su virtual renuncia.

La directiva de AMIA, sin sacar los pies del plato de la acusación contra Hezbollá y el gobierno iraní, aconsejaba tomar distancia de una causa judicial que podía comprometer políticamente a las entidades judías con un gobierno cuyo destino es incierto. “Al desistir de esta querella contra la senadora y expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, la DAIA empezará a tomar distancia de una causa que está en el centro de la famosa grieta que divide a la mayoría de los argentinos, división que por cierto no nos representa”, rezaba la malhadada carta de los directivos de AMIA.

Sin el impulso de DAIA, la denuncia iniciada por Nisman contra CFK y funcionarios de su gobierno, a los que acusó de encubrir el atentado a la AMIA, todavía estaría juntando polvo en Tribunales. Había sido archivada, hasta que la DAIA apeló la medida. La Cámara de Casación hizo lugar y la causa cayó por sorteo en el juzgado a cargo de Bonadio, quien procesó a todos los acusados. La AMIA encabezada por Zbar, por su parte, fue la que impulsó y logró la declaración de inconstitucionalidad del memorándum.

El atentado a la AMIA, ocurrido en 1994, ha sido manipulado por todos los gobiernos y colocado al servicio de la política belicista del imperialismo yanqui en Medio Oriente. Esto incluye, por supuesto, a los gobiernos K, que pusieron detrás de la causa judicial a la dupla Stiuso-Nisman, la cual operaba con la CIA y el Mossad, verdaderos autores de la acusación contra Irán. El “memorándum de entendimiento” – que comprometía a ambos países a constituir una “comisión de la verdad” para recoger testimonios – se firmó a la sombra del pacto de Obama con el gobierno iraní, que ahora es torpedeado por Trump. Pero en aquel entonces, temerosos de que saliera a la luz su trabajo de ocultamiento durante una década, Nisman y Stiuso acusaron al gobierno de CFK de apuntar a dar de baja el pedido de captura internacional de los acusados, a pesar de que esto fue desmentido por Ronald Noble, ex secretario general de Interpol entre 2000-2014. Con “memorándum” o sin él, la causa del atentado nunca salió de la órbita de maniobras del imperialismo, con el consentimiento de las direcciones de AMIA y DAIA.

El episodio protagonizado por Zbar deja una advertencia a la conducción sionista, profundamente dividida en innumerables cuestiones. La causa judicial contra CFK es un resorte político en manos del gobierno Macri y sus jueces. Cabe recordar, los interlocutores del gobierno Trump han aconsejado reiteradamente a los funcionarios argentinos proceder “a la brasilera” y meter en la cárcel a su principal competidora electoral antes de los próximos comicios. En definitiva, ni mucho más ni mucho menos, la carta de Zbar señalaba la inconveniencia de asociarse a una aventura política de desenlace incierto.

El esclarecimiento del atentado y el castigo a sus autores y encubridores locales solamente será posible mediante la movilización independiente de familiares y organizaciones de lucha.

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