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4 de enero de 2019

Astillero Río Santiago: La renuncia del interventor Capdevila

El gobierno echa lastre luego de un año de lucha de los trabajadores.
Astillero Río Santiago: La renuncia del interventor Capdevila

Daniel Capdevila, ex interventor de Astillero Rio Santiago

En los últimos días del año, el gobierno de Vidal firmó un acta acuerdo con las conducciones de ATE Provincia y ATE Ensenada, en una negociación que tuvo a la Pastoral Social como mediadora.

Como dimos cuenta desde estas páginas, en dicha acta se hace expresa mención del compromiso de las autoridades provinciales de no avanzar en despidos, ni en el cierre o privatización el Astillero, como así también de garantizar los insumos necesarios para la continuidad de los trabajos ya asumidos por el ARS.

Los firmantes por parte del gobierno de este acuerdo fueron el ministro de Gobierno, Joaquin de la Torre, y el entonces Gerente de Asuntos Jurídicos del Astillero, Hector Calvente, un delfín del primero. Vienen del PJ y el Frente Renovador, y hoy son parte de pata peronista del gobierno de Vidal. De La Torre es un hombre del Opus Dei, lo cual tal vez haya aceitado el rol del Arzobispado y la Pastoral Social como mediadores para alcanzar el acta de paz social.

48 horas después de la firma, se llevó a cabo algo que no se había difundido previamente como parte del acuerdo: la renuncia del interventor del ARS, Daniel Capdevila, y su reemplazo, precisamente, por Calvente.

Capdevila había sido designado como interventor por Vidal en mayo, con el objetivo de avanzar en un fuerte ajuste y vaciamiento del Astillero, que incluía cientos de despidos y la completa paralización productiva de la fábrica para proceder a un desguace. El propio Macri resumió las intenciones del gobierno para el ARS: “habría que dinamitarlo”.

Fue con la férrea resistencia que opusieron los trabajadores, con masivas movilizaciones y las ocupaciones de la fábrica y del Ministerio de Economía, que se impidieron los despidos inminentes y se conquistaron la entrega de los insumos necesarios para retomar los trabajos que ya estaban en marcha. La renuncia de Capdevilla era coreada en todas las movilizaciones.

Como si esto fuera poco, también está siendo investigado por malversación de fondos, luego de que se denunciara un desvío de alrededor de 1.000 millones de pesos. Quienes querían valerse del eje anticorrupción para golpear la organización del colectivo obrero, a partir de presuntos negociados que ATE Ensenada habría hecho durante el gobierno de Scioli, les salió el tiro por la culata.

La paz social luego de un año de incesantes ataques (descuentos, violaciones al convenio colectivo de trabajo, subejecución presupuestaria, paralización de trabajos a punto de ser terminados, represión policial) no deja de mostrar a un gobierno que echa lastre tras no lograr doblegar la lucha de los trabajadores.

Advertimos, no obstante, que si bien pareciera que Vidal no quiere nuevos enfrentamientos durante el año electoral, detrás del acta está la intención de maniatar al combativo colectivo obrero. El camino para ello fue allanado por la burocracia de ATE Ensenada, que desarmó las asambleas generales de fábrica, se ausentó de las movilizaciones contra el Presupuesto ajustador de Vidal, y acordó una mísera paritaria del 32 % para 2018 y de un 20 % en 6 cuotas para todo el 2019. Ahora, declaran tener “expectativas positivas” en la designación de Calvente. Por el contrario, los trabajadores tenemos que mantener la guardia en alto contra una política que está llevando al vaciamiento del Astillero Río Santiago.

Un dato preocupante de esta situación es que todos estos cambios se están llevando a cabo sin la presencia de los trabajadores en la fábrica, a quienes se les otorgó asueto la última semana de diciembre y la primera de enero, con distintos motivos. Hay que mantenerse en alerta sobre qué se trae entre manos la gerencia del Astillero, además de la posibilidad de que estén retirando información que pueda comprometer Capdevila en la causa que investiga el desvío de fondos.

Destacamos, nuevamente, que la única garantía para el cumplimiento efectivo de los puntos acordados, y para conseguir la recuperación del pago de las vacaciones y el premio por eficiencia, es la organización y la lucha de los propios trabajadores, que siga cada punto con la deliberación en asambleas de sector y asambleas generales de fábrica.

El Astillero Río Santiago es una muestra de las enormes reservas de lucha con que cuenta el movimiento obrero para enfrentar el ajuste del gobierno. Se trata de romper la contención y volcar todas las fuerzas a esta pelea.

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