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4 de enero de 2019

La Plata 2019: aumentazos para los trabajadores, beneficios a la especulación inmobiliaria

El pasado 26 de diciembre, se llevó adelante una sesión del Concejo Deliberante en sintonía con el plan de guerra del gobierno nacional y los gobernadores contra los trabajadores.

A propuesta del intendente Julio Garro (Cambiemos), se votaron ese día un Presupuesto Municipal 2019 con innumerables aumentos en servicios e impuestos, y una serie de medidas dirigidas a favorecer a los especuladores inmobiliarios en desmedro de la población trabajadora.

El tapón de cemento

En relación con el último punto, las grandes beneficiarias de la votación fueron las firmas IRSA y OCSA: para la primera, se ha habilitado la construcción de un mega-paseo de compras, un hotel, edificios de viviendas y oficinas en el barrio de Ringuelet. Para la segunda, se otorgará una gran cantera del barrio de Gorina para el desarrollo de un parque, viviendas, oficinas y comercios. También se autorizó la habilitación de otros 34 emprendimientos de menor envergadura, pero que van en la misma sintonía.

Maqueta del shopping que la legislatura autorizó a IRSA

El gobierno de Garro y sus aliados peronistas no hacen más que profundizar una política de Estado que lleva décadas: el estímulo a la especulación inmobiliaria (mientras el distrito tiene uno de los mayores déficit habitacionales de la provincia, con 125 asentamientos en su periferia). Con esta orientación, a su vez, se extiende a los barrios aledaños el “tapón de cemento” que ya es el casco urbano -una de las principales causas de la trágica inundación del 2 de abril de 2013 que tiene sus réplicas ante cada diluvio en distintos barrios de la Ciudad. Para Cambiemos y sus cómplices no tiene mayor importancia la capacidad estructural de la Ciudad para albergar estos emprendimientos: la prioridad son los negocios del capital inmobiliarios.

Impuestazos

Por otro lado, los vecinos de La Plata sufriremos una catarata de aumentos que tendrán como consecuencia una mayor caída del poder adquisitivo de nuestro salario, como si este no hubiera recibido suficientes golpes. El estacionamiento medido pasará de 11 pesos la hora a ¡30 pesos! la hora - un aumento de casi 200%; la tasa SUM (Servicio Urbano Municipal) tendrá un aumento promedio del 38% y la de alumbrado público, que se cobra como una suma fija a cada usuario de la empresa de energía Edelap, sufrirá un aumento del 220% (de 30 a 96 pesos) a partir de enero.

El municipio hizo hincapié en un supuesto “descuento” en el gas, donde se dio la única reducción: el impuesto municipal en la tarifa del servicio pasa del 15% al 5%. Pero la prestataria, Camuzzi Gas Pampeana, ya prepara una compensación de ello por la vía de los innumerables tarifazos que el gobierno nacional habilitará durante el año. De hecho, se prevé un aumento del 35% del servicio en abril.

Todo este cuadro tiene como contrapartida el punto presupuestario asignado a la paritaria de los trabajadores municipales, que será cercana a un 20%, muy por detrás del avance de la inflación que ha hecho estragos en el salario del conjunto de los trabajadores. De más está aclarar que esta cuestión será dirimida en el terreno de la lucha de los trabajadores del municipio, que intentarán dar batalla a pesar de las trabas de la burocracia sindical.

Complicidad patronal y tareas de los trabajadores

Las votaciones muestran la continuidad con la política de los ex intendentes peronistas Julio Alak y Pablo Bruera, impulsores del Código de Ordenamiento Urbano que da vía libre a numerosos emprendimientos inmobiliarios. Los intereses de Dacal, Building, Moragues, y ahora de IRSA y OCSA, atraviesan al conjunto de las fuerzas políticas del régimen, incluido el kirchnerismo, que si bien votó en contra de este presupuesto, pretende hacer frente común con varios de los que lo votaron -en esa sintonía pueden leerse las maniobras en la legislatura bonaerense que tuvieron su correlato en la designación de la ultra K Juliana Di Tulio en el directorio del Banco Provincia. El PJ, por su parte, no hizo más que continuar con su colaboración con el macrismo en todos los niveles. ¿O acaso puede sorprender la votación positiva de este presupuesto por parte de quienes votaron el presupuesto nacional y provincial, además de innumerables leyes de ataque a las masas laboriosas en el Congreso y las Legislaturas?

Ante semejante ataque, los trabajadores de la capital provincial tenemos la tarea de organizarnos con un programa propio: anulación de todos los tarifazos y aumentazos; que se abran los libros de Edelap y Camuzzi, así como los del municipio, para que el pueblo platense sepa cuáles son los verdaderos costos; anulación de todos los contratos que habilitan megaemprendimientos inmboliarios; plan de obras hídricas y plan de viviendas ejecutado y controlado por trabajadores de la construcción y asambleas barriales.

La lucha de los trabajadores de la ciudad de La Plata debe ser la lucha de todo el pueblo trabajador argentino para que se vayan Macri y sus cómplices y el poder sea asumido por una Asamblea Constituyente convocada y dirigida por un congreso de trabajadores.

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