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5 de septiembre de 2018

Cambios en la ley de Educación Sexual: primer paso tras una fuerte lucha contra el clericalismo

Las comisiones de Educación y Familia aprobaron el proyecto que ahora deberá tratar la Cámara.

El proyecto para modificar la Ley de Educación Sexual integral fue aprobado este martes en el plenario de las comisiones de Educación y Familia de la Cámara de Diputados y ahora debería pasar al recinto para su tratamiento, si los bloques mayoritarios acuerdan en convocar a sesión.

Este proyecto significa un avance en relación a la ley actual ya que determina que la educación sexual debe tener un carácter científico y laico, debe ser obligatoria en todas las escuelas de todas las jurisdicciones, y establece los contenidos con carácter de orden público, es decir, obligatorios. Además, se modifica la injerencia clerical en la determinación de los contenidos y también dentro de cada jurisdicción y de cada escuela, al eliminarse el concepto de ´ideario institucional´.

Estas consideraciones, si bien no abarcan la totalidad de los temas que planteamos en el proyecto presentado desde nuestra banca –similar al que presentamos en la Legislatura bonaerense y obtuvo media sanción–, es un avance en aspectos esenciales para remover los obstáculos que impiden la aplicación plena de la educación sexual laica y científica, que respete la diversidad sexual y de género.

Ahora se abre un nuevo capítulo de la enorme batalla política que debemos librar para que esta modificación llegue al recinto y se convierta en ley sin sufrir una degradación.

El lobby clerical se hizo presente

Desde que se difundió que se estaba discutiendo la modificación de la ley de educación sexual, se desplegó un brutal lobby clerical para impedir su avance. Cartas a los diputados, decenas de e-mails, acciones en diversos puntos del país y presencia de sectores celestes e instituciones autodenominadas "pro-vida" tanto afuera como adentro del plenario de comisiones, buscaron obstaculizar el funcionamiento e impedir un dictamen progresivo. Los representantes del lobby clerical se recostaban en la actual ley kirchnerista de Educación Sexual Integral, precisamente porque ha sido redactada con acuerdo del Vaticano y las iglesias, al punto que permite al clero obstaculizar su implementación.

Esta fuerte presión clerical fue desbaratada por la presencia de jóvenes secundarias, militantes de la Campaña por el derecho al aborto y de otras organizaciones, que "empujaron" a los diputados a firmar el dictamen sin dilaciones.

Campeonato de imposturas

El dictamen de reforma de la ESI finalmente obtuvo mayoría, con firmas de casi todos los bloques, especialmente de los diputados "verdes". Sin embargo, el impulso a esta ley por parte de los partidos que en distintas posiciones de gobierno (nacional o provincial) han bloqueado sistemáticamente la enseñanza en esta materia, está plagado de imposturas

En primer lugar, la del oficialismo de Cambiemos, que en el medio de una brutal crisis económica, política, fuga de capitales, ajuste y desmantelamiento de la educación, trata de disfrazarse detrás de una supuesta iniciativa de mejora educativa, en este caso la del acceso a la educación sexual en las escuelas que están siendo diezmadas por el ajuste y el vaciamiento.

La crisis oficialista se manifestó en diversos momentos de la reunión, en la cual era evidente el desconcierto y las desinteligencias entre sus integrantes. La crisis fue puesta en palabras por Lospenatto, quien dejó "abiertos todos los canales" para acordar con los diputados pro-aborto clandestino la redacción final de las modificaciones para la ley, incorporando entre otros el concepto de "comunidad educativa" en lugar de "instituciones educativas", con el cual abre la puerta a mantener la injerencia del lobby clerical sobre la determinación de los contenidos en cada escuela y en cada proyecto institucional, lo que haría caer en saco roto gran parte de las modificaciones.

La segunda impostura de los diputados que aprobaron las modificaciones fue reivindicar la ley kirchnerista de educación sexual, al mismo tiempo que reconocían su fracaso, porque casi no se aplica. Alertamos que debemos evitar que las modificaciones se conviertan en un simple maquillaje de la ley vigente. El bloque kirchnerista llegó a la reunión planteando que no se podía dictaminar y presentó un proyecto propio, en el que se reconocía el "ideario institucional" y no planteaba en toda su redacción la palabra "laica". Durante la reunión, como resultado de sus crisis internas, para no quedar descolocados ante el activismo del movimiento de mujeres, los diputados K pretendieron aparecer como los más firmes defensores de que se dictaminara de inmediato el proyecto con las modificaciones.

Con todo, las peores imposturas partieron de las diputadas que fueron las más férreas opositoras a la aprobación de la Ley de Aborto Legal, y que intentaron justificar que están de acuerdo con mejorar la educación sexual en las escuelas, al tiempo que defendieron todos los esquemas de la injerencia clerical que impiden la aplicación real de esta ley.

Palabra aparte merece el diputado Dindart, acérrimo enemigo de cualquier derecho de las mujeres y la juventud, que se hizo el ofendido por el apuro con que se quería dictaminar.

La implementación de la educación sexual dependerá de la movilización

La presencia de las estudiantes secundarias en la sala es un indicador de lo que debemos hacer para que se aprueben estas modificaciones: encarar un proceso profundo de lucha en cada escuela, desde los estudiantes, los docentes, el movimiento de lucha de la mujer, para obligar al Congreso a aprobarla. 

Desde el Partido Obrero en el Frente de Izquierda hemos defendido con rigor la necesidad de una educación sexual laica, científica, que respete la diversidad sexual y de género, y que cuente en su diseño y su implementación con la participación de los estudiantes a través de sus centros, de los docentes y sus sindicatos y de las organizaciones de mujeres, en el seguimiento de la aplicación de la ley.

Nuestra lucha por este carácter nos coloca en alerta para denunciar cualquier intento de degradación del proyecto que se ha acordado y daremos la batalla para que llegue al recinto lo antes posible. 

La defensa de la plena aplicación de la ESI, por conquistar sus modificaciones, porque se apruebe la ley que ya tiene media sanción en la Provincia de Buenos Aires, forma parte de la lucha por el aborto legal, seguro y gratuito, y por la separación de la Iglesia y del Estado, que hemos reforzado en el Congreso del Plenario de Trabajadoras del pasado fin de semana. 

Como parte de esta lucha hemos hecho también nuestro aporte a la obtención de este dictamen. Seguiremos insistiendo cuando se trate en el recinto para que se integren aspectos claves, como la formación y capacitación docente en esta materia, remunerada y con puntaje, así como el desarrollo de carreras formativas en educación sexual, en universidades y terciarios de todo el país.

 

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