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28 de mayo de 2019

Carta abierta a las pibas y mujeres de la Ola Verde

Los únicos pañuelos que une el Frente de Izquierda son el verde y el naranja.
Soledad Sosa

Soledad Sosa

Candidata a vicegobernadora de Mendoza  por el FIT

¿Podemos postergar el reclamo por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito en pos de sacar “primero” a Macri?

En éstas elecciones todos los candidatos, sin importar el género, nos llaman a postergar este reclamo con todo lo que ello implica. Todos en pos de una supuesta unidad nacional pero sin romper con las exigencias del Fondo Monetario Internacional, que busca un nuevo gobierno que ejecute las tareas pendientes del macrismo: reforma laboral, una nueva reforma jubilatoria y una mayor reducción del gasto público. 

El rol de las iglesias es clave para hacer pasar esta ofensiva contra el pueblo trabajador, que perjudicará más a las trabajadoras. La educación en la resignación, el llamado a poner la otra mejilla ante la crisis, sólo colabora con la contención de los sectores explotados y oprimidos.

Es la crisis capitalista, con el trabajo precario, los mayores niveles de explotación, los despidos, la inflación, la deserción escolar, sin educación sexual laica, la que empuja a las pibas y mujeres a una mayor clandestinidad del aborto, a embarazos no deseados, a ser víctimas de una mayor violencia, y que atenta contra la posibilidad del desarrollo de una maternidad plena.

Para el FIT la vida de las mujeres en peligro es una emergencia, y no una grieta que deba cerrarse sometiendo el histórico reclamo del aborto legal a los sectores antiderechos. 
Esta lucha no puede estar separada de la lucha general contra los planes de ajuste y austeridad del FMI, al que todos los candidatos del radicalismo y peronismo comprometieron su pago.

Proteger la vida de las mayorías es garantizar trabajo, bajo convenio, con salario mínimo igual al costo de la canasta familiar y todos los derechos laborales conquistados, como premisa general. Reincorporar a cada estudiante que abandone con boleto educativo gratuito, con becas, con jardines infantiles en lugares de estudio y barrios. Queremos ESI laica y científica respetuosa de la diversidad sexual, en todos los niveles educativos. Que en ningún centro de salud falten profesionales, insumos y métodos anticonceptivos y una verdadera protección integral de las mujeres en situación de violencia. 

Todo esto choca con los planes del FMI; por eso planteamos la ruptura, el no pago de la deuda externa que debe ser investigada y que la crisis la paguen los capitalistas. Todos esos fondos multimillonarios debemos destinarlos a reorganizar el país, bajo la dirección de la clase trabajadora, atendiendo las deudas de las mujeres y los sectores laboriosos. 

Aleeertaaa!!!

Las variantes de recambio pejotistas y kirchneristas llevan a enemigos de este lucha en sus listas en Mendoza. 

Es el caso de Celso Jaque, actual candidato a intendente de Malargüe por la lista kirchnerista, quien cuando era gobernador promulgó la prohibición de venta del misoprostol a pedido del radicalismo, y siendo senador nacional rechazó la adhesión de la provincia a la CEDAW (instrumento contra la discriminación de las mujeres previsto en un tratado de las Naciones Unidas) y marchó contra el matrimonio igualitario. También durante su gobierno, Jaque llevó a un genocida al Ministerio de Seguridad. 

En Las Heras, llevan como candidato a Guillermo Amstutz, un organizador de las marchas “pro vida” y ferviente defensor del oscurantista Abel Albino, el referente de Conin que sostiene que la desnutrición se debe a “problemas culturales”. La mitad de la infancia en Mendoza está en la pobreza por el cierre de fábricas y despidos: eso es crisis capitalista, no un problema cultural. 

¿Es el pañuelo verde el que divide al pueblo?  

La división es entre la clandestinidad del aborto y su legalización-despenalización. El aborto es una realidad social, que excede cualquier ficción o táctica política para hacernos marchar detrás de los que quieren seguir gobernando pisoteando nuestros derechos.

Hace más de 100 años que luchamos por aborto legal en nuestro país; hace cuatro tomamos las calles por Ni Una Menos, levantamos una ola verde que no para de crecer y sumamos el pañuelo naranja por la Separación de la Iglesia del Estado. Se sumaron miles de pibas de las nuevas generaciones que cuestionan las relaciones sociales violentas. Tuvimos una rebelión educativa por educación sexual laica y contra los cierres de carreras. Exigimos el respeto a la diversidad sexual y la inclusión laboral trans.

Sigamos en las calles. Proponemos una Consulta Popular Vinculante para que seamos las mujeres quienes decidamos y no los dinosaurios del Congreso. Que el Estado garantice, la sociedad respete y las Iglesias no se metan. 

Vamos con todo a las calles el próximo 3J por Ni Una Menos, señalando que el Estado es responsable y reclamando una verdadera protección integral de las mujeres en situación de violencia.
En este año electoral, todas, todos y todes los que protagonizamos la Ola Verde decidiremos con el voto la orientación del próximo gobierno. Te llamo a votar al FIT, a sumarte a la campaña por una salida de los trabajadores y la izquierda.

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