fbnoscript
12 de abril de 2019

Marcha y asamblea en Floresta contra las redes de trata

Por Corresponsal

El barrio de Floresta se encuentra en alerta producto de distintas denuncias vinculadas a una zona liberada. En las últimas semanas, empezaron a viralizarse en las redes sociales publicaciones sobre la existencia de un prostíbulo en Juan B. Justo y Cuenca con chicas en situación de trata, e inmediatamente un montón de jóvenes comenzaron a hacer denuncias y descargos personales que hablaban de intentos de secuestros. Naturalmente, toda esta trama delictiva, que tiene como principales víctimas a las mujeres del barrio, requiere de la connivencia entre la policía y el delito.

Sin esperar, los vecinos y vecinas organizamos una asamblea barrial en donde se discutió la situación y se denunció principalmente la complicidad del aparato policial, amparada por el Estado.

Dicha Asamblea fue encabezada por trabajadores y trabajadoras del barrio, estudiantes secundarios, terciarios y universitarios; jóvenes activistas independientes y el Plenario de Trabajadoras. Allí tomamos como siguiente medida de lucha marchar el jueves 4, desde Nazca y Juan B. Justo, pasar por el prostíbulo -ya allanado por la policía- y terminar en la Comisaría 10A (ex 43). “No queremos más trata, el barrio se levanta. La yuta está metida, se llevan a las pibas. Liberaron la zona, esto no es una joda”, fue el cántico principal de las 80 personas que movilizamos.

No es menor la denuncia tajante que tiene casi como emblema Vecinos y vecinas organizadas de Floresta hacia las fuerzas de (in)seguridad que llevan a cabo negocios ilegales y altamente lucrativos, y que ocurren a plena luz del día: delito organizado, redes de trata de personas, talleres clandestinos y narcotráfico.

Estado y descomposición policial

Las vecinas y vecinos no exigimos más policía en las calles, justamente porque comprendemos que mientras más se refuerza el presupuesto al aparato represivo más se desarrolla este entramado que tiene como víctima a la clase trabajadora del barrio, fundamentalmente a las mujeres, que frente a situaciones de violencia no cuentan con asistencia integral por parte del Estado. Los llamados al 147 para efectuar denuncias no son suficientes para canalizarlas y en muchas oportunidades hacen caso omiso por considerarlas “faltas de evidencias”. En aquellas que se hacen ante las comisarías, nos re victimizan o desmienten o son cajoneadas por la justicia para quedar en la impunidad absoluta. La situación se agrava en un contexto de ajuste donde el presupuesto destinado a las mujeres es de 11 pesos y se erradican los programas de atención a las víctimas.

Tenemos que organizarnos

Desde el Plenario de Trabajadoras planteamos que no se puede esperar ninguna solución por parte de quienes nos someten día a día. Las y los trabajadores necesitamos una salida a este problema planteada por nosotros mismos. Así lo entendieron las y los vecinos de Floresta que comenzaron a organizarse en asamblea. Este planteo debe formar parte de un plan de lucha que ponga sobre la mesa las necesidades y reivindicaciones más sentidas de todos los vecinos del barrio.

Llamamos al conjunto de trabajadores a organizarse de manera independiente y a luchar en las calles para arrancarle a Estado nuestras reivindicaciones.

¿Qué exigimos?

Apertura de los libros de entrada y salida de las comisarias bajo control popular.

Basta de zonas liberadas. No queremos más impunidad.

Destitución inmediata de las cúpulas corruptas de la policía.

Desmantelamiento de todas las redes de trata.

Un consejo autónomo de la mujer con presupuesto propio y con un directorio electo y revocable por las mujeres.

Ni una menos. El Estado es responsable.

Saludamos la lucha que estamos dando con el conjunto de las vecinas y vecinos organizados de la zona y llamamos a seguir generando iniciativas para organizarnos de manera independiente para poner fin a la violencia y los abusos, junto con la flamante Asamblea de Floresta.

Compartir

Comentarios