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11 de octubre de 2018 | #1523

Encuentro Nacional de Chubut: Los desafíos del movimiento de mujeres

Miles de trabajadoras sindicalizadas, adolescentes, estudiantes, jubiladas, de las barriadas, artistas, llegarán este fin de semana al 33 Encuentro Nacional de Mujeres en Chubut. Tenemos mucho para discutir y decidir.

Saludamos a las mujeres brasileñas, las únicas que se lanzaron a las calles contra Jair Bolsonaro para advertir que #Ele Não. Y convocan a una nueva movilización para el 20 de octubre. Ellas le disputan las calles al fascismo y marcan el camino.

No ha sido fácil llegar a Chubut: la inflación, los tarifazos, los despidos, el ataque en regla contra el pueblo trabajador se acentúa contra las mujeres, las más precarizadas, las más desocupadas, las primeras despedidas. Para nosotras, se traduce en más penurias y más horas de trabajo diario.

El pacto colonial entre Macri, los gobernadores y el FMI desmantela la salud, la educación, los programas contra la violencia hacia las mujeres, contra la trata. Necesitamos definir cómo derrotar a un gobierno que está en guerra contra el pueblo trabajador e intenta -junto con los gobernadores- reservar todos los recursos del Estado al pago de la deuda usuraria que ellos mismos contrajeron.

Rechazamos la propuesta de “votar bien” dentro de un año mientras vienen facturas de luz que dejan a familias enteras viviendo a oscuras o en la calle, las escuelas se derrumban y cancelan hasta los más elementales planes de vacunación. Nuestras reivindicaciones se defienden con la huelga general y en las calles.

Cuando nos movilizamos, la tierra tiembla, es preciso que tiemble una vez más.

En 2017 arrancamos un paro general cuando todas las corrientes burocráticas decían que era imposible frenar el embate del gobierno. Este año, la lucha por la legalización del aborto movilizó a millones, mientras las burocracias decían que “no daba” o pactaban la paz social con el gobierno y se comprometían a defender la gobernabilidad con el Papa. Cientos de miles de jóvenes levantaron la bandera del aborto legal y se vistieron de verde hasta en las escuelas confesionales, mostrando el enorme descrédito de las iglesias católica y evangélicas.

Siervos de Francisco

Los responsables de que no hayamos logrado el aborto legal tienen nombre y apellido.

El voto reaccionario fue transversal a todos los partidos patronales, que andan de peregrinación al Vaticano. Hombres y mujeres del oficialismo, del PJ, del FR y del FpV. El voto vergonzante de CFK concluyó con una prueba de amor a la ccuria.

Mientras la burocracia sindical y el PJ escribían comunicados antiabortistas, las CTA y el Triunvirato Piquetero (Barrios de Pie, CCC y la CTEP) se movilizaron a San Cayetano, un día antes de la votación en el Senado. Traicionando a sus bases, las mujeres que mueren o quedan mutiladas en las cuevas del aborto clandestino, le armaron una tribuna al obispo Poli y su séquito de curas villeros.

Con las fuerzas del movimiento intactas, con las más jóvenes insistiendo en sus pañuelazos, las corrientes que dominan el movimiento de mujeres decidieron derivar la lucha a “votar bien” en el próximo turno electoral. Son las mismas corrientes que peregrinan al Vaticano e integran la Comisión Organizadora de este ENM, que pasará a la historia por haberse negado a pronunciarse por el aborto legal. Las mismas que desconocieron la votación masiva para que el ENM fuera en Buenos Aires, el corazón del poder político.

Ni “espíritu” ni “mujeres que hablan por su propia voz”: son las voceras de los partidos del régimen -o de la “izquierda” que se somete a ellos (PCR). Anteponen el beneplácito del Papa a las reivindicaciones del movimiento de mujeres.

Este escenario envalentonó a las iglesias, que avanzan contra la educación sexual laica y científica y contra el aborto no punible. Los evangélicos han llegado al extremo de pedir la suspensión del encuentro. Patotas católico-militaristas entran a los hospitales a amedrentar. El Papa llama a los médicos sicarios y asesinos. Hay que parar esta embestida clerical: son parte de las fuerzas que le dieron la victoria a Bolsonaro.

Proponemos organizar una Consulta Popular Vinculante, que vuelva a vestir de verde las calles. Unir esta lucha a la separación de la Iglesia y el Estado, y a la aplicación de una ley de educación sexual laica y científica.

No hay separación de la Iglesia y el Estado disociada de los derechos de las mujeres: el aborto legal y la ESI en primera instancia. A rezar a la Iglesia, la lucha por nuestras reivindicaciones se pelea con la huelga general y en la calle, sin componendas con el oscurantismo paidófilo que pregona la reconciliación con los genocidas.

Vamos por el paro activo y la huelga general hasta derrotar el ajuste.

Por la ocupación y puesta en funcionamiento de toda fábrica que cierre o despida.

Basta de crímenes de odio con las sexualidades disidentes. Cupo laboral trans.

Por la incautación de los bienes del clero. Ni un peso del Estado a las iglesias.

Educación sexual laica y gratuita. Aborto legal ya.

Asistencia integral a las mujeres violentadas bajo control y gestión de las organizaciones de mujeres.

Elección directa, y desde los 13 años, de la conducción del Instituto Nacional de las Mujeres.

Abajo el pacto con el FMI. Fuera Macri. Asamblea Constituyente libre, soberana y con poder, que consagre los derechos de la mujer y la separación de la Iglesia del Estado.

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