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26 de septiembre de 2018

Los “anti derechos” boicotean el Encuentro Nacional de Mujeres

Una organización evangelista le pidió al intendente de Trelew su suspensión. Vamos al 33 ENM por la separación de la Iglesia del Estado.

El lobby de sectores religiosos pro aborto clandestino para obstaculizar y boicotear la lucha y la organización de las mujeres por sus derechos crece decididamente desde el rechazo del Senado al proyecto de legalización. En esta ocasión, tratan de obstaculizar la realización del 33 Encuentro Nacional de Mujeres que se llevará a cabo en la ciudad de Trelew del 13 al 15 de octubre.

La organización religiosa COPIET, que es el consejo de pastores de Iglesias Evangélicas de esa ciudad, presentó un escrito acompañado de unas 2.000 firmas de sus feligreses al intendente Adrián Maderna para solicitar que se suspenda el ENM. Estos mismos pastores, en 2017, expresaron su apoyo al actual intendente y se pusieron a disposición para colaborar en su mandato.

La justificación del pedido de suspensión se basa en “los hechos de violencia” que se suscitan después de cada encuentro, “destrozos de los bienes, espacios públicos e instituciones religiosas” y “acciones inmorales” como desnudarse en público.

La carta es dirigida a un intendente peronista, de la línea del fallecido Das Neves (Chubut Somos Todos), que tiene bajo su administración una de las situaciones laborales más preocupantes del país, en momentos de un ajuste brutal. La localidad exhibe la segunda tasa de desocupación más alta del país (después del GBA), que llega al 11,7%, pero asciende al 36,9% entre las mujeres jóvenes (hasta 29 años), y se destaca por la tasa de empleo en negro más alta de la Patagonia (24,3%). En esta realidad social los pastores de COPIET se atreven a hablarnos de “violencia” y “acciones inmorales”.

Por su parte, la comisión organizadora del ENM, dirigida por el PCR y PJ, no ha salido a responder la embestida de los pastores evangelistas contra el ENM. Esta actitud no sorprende de quienes promueven la participación de sectores de las iglesias en los talleres del Encuentro y que evita que la movilización de cada año pase por la puerta de la Catedral. Se suma al hecho, además, de que se opusieron al pronunciamiento de la Comisión organizadora por el aborto legal en momentos del histórico debate y de las movilizaciones de masas por su aprobación.  

La permeabilidad de los partidos patronales a las presiones de las iglesias en sus distintas versiones quedó en evidencia durante la votación del 8A. Envalentonados, estos sectores pretenden quebrar el ascenso del movimiento de mujeres que lucha por el aborto legal, la Educación Sexual Integral laica y científica y por la separación de la iglesia del estado. Explotan asimismo la pasividad de quienes quieren hacer la plancha hasta el 2019 para condicionar la lucha por nuestros derechos a los resultados electorales.

El Plenario de Trabajadoras va a participar del Encuentro Nacional de Mujeres para transformarlo en una instancia de organización de las mujeres trabajadoras por sus derechos, por el aborto legal, la separación de la iglesia del Estado, la ESI científica y laica, contra el ajuste de Macri, los gobernadores y el FMI y colaborando en sacar las conclusiones necesarias para superar políticamente a los sectores que dejan pasar estos aprietes.

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