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2 de noviembre de 2018

No a la “teoría de los dos demonios”

El caso Larrabure llega a la Cámara de Casación.

La Cámara Federal de Casación Penal analizará si el caso del coronel Argentino del Valle Larrabure, asesinado en 1974 por el ERP, es catalogado como delito de Lesa Humanidad. La Cámara de Rosario hizo lugar al recurso presentado por su hijo, tras rechazo el planteo.

Larrabure fue secuestrado durante un asalto a una fábrica militar en Córdoba. En 1975 su cuerpo sin vida fue encontrado tiempo después en una casa en Rosario.

El caso no puede ser catalogado como un delito de lesa humanidad bajo ningún punto de vista, ya que el accionar armado de un grupo guerrillero no puede ser equiparado con el de las Fuerzas Armadas y de seguridad del Estado. La jurisprudencia nacional e internacional sólo admite como delitos contra la humanidad aquellos crímenes que cometidos por el Estado o con su apoyo.

Sin embargo, los organismos de derechos humanos seguiremos con suma atención la decisión que tomen los jueces.

Ocurre que se resolverá en el marco de las operaciones del gobierno para restablecer la “teoría de los dos demonios”, como viene sucediendo con las declaraciones negacionistas de sus funcionarios, como Lopérfido, Gómez Centurión y Claudio Avruj, quienes relativizaron la cifra de 30.000 desaparecidos y se refieren al genocidio como “guerra sucia”, como si efectivamente hubiera habido dos bandos enfrentados en relativa igualdad de condiciones; continuando con el decreto de autogobierno de las FFAA y el fallo de la Corte del 2x1 a los represores.

Está más que claro que el gobierno nacional desea restablecer a las fuerzas armadas en su nuevo rol de represión interna a las movilizaciones sociales contra el ajuste y el plan de guerra de Macri contra los trabajadores. El gobierno nacional pretende restablecer el peso político que las fuerzas militares han perdido por la represión de la dictadura –según el ministro de Defensa, Oscar Aguad,  en cambio, habrían sido víctimas “de una política de estigmatización que se ha dado en las últimas décadas” (Infobae, 1/11).

Quienes luchamos por el castigo a los responsables de la desaparición seguida de muerte de Santiago Maldonado y el asesinato por la espalda de Rafael Nahuel; contra la ´doctrina Chocobar´ y el decreto para volcar a los militares a la represión interna contra las protestas populares debemos mantenernos movilizados, especialmente tras el triunfo de Bolsonaro en Brasil, un fascista que reivindica a la dictadura de su país y que Macri y su ministro de Justicia, Germán Garavano, han saludado.

Fue genocidio. Son 30.000. Castigo a todos los culpables.      

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