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26 de octubre de 2018

“Dispararon balas de goma a pocos metros, cuando ya estábamos en el piso”

Entrevista con Hipólito Demo, trabajador de Patronato de Liberados, psicólogo y afiliado de ATE, detenido en la represión a la marcha contra el Presupuesto.

Hipólito Demo es afiliado del gremio ATE y psicólogo en el Patronato de Liberados de la delegación Ensenada. Los profesionales del organismo, dependiente de Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires, trabajan en el acompañamiento para la inclusión social de las personas judicializadas, así como en la protección de sus derechos. Se trata de una de las múltiples dependencias víctimas de la persecución gremial y del ajuste contra los estatales por parte de Macri y los gobernadores, que se profundizará con el Presupuesto 2019 dictado por el FMI.

Contra la votación de este se movilizó el miércoles 24, junto a otros compañeros de ATE Ensenada, como los luchadores de Astilleros Río Santiago, y junto a varios de ellos fue detenido (como otras más de 25 personas) durante la cacería llevada adelante por las fuerzas represivas contra los manifestantes (y transeúntes) presentes. Tras su liberación, dialogamos con él sobre este episodio.

¿Cómo viviste la represión?

Vimos que avanzaban los camiones desde Congreso, con gases lacrimógenos y balas de goma. Las organizaciones y los trabajadores nos empezamos a replegar, a retirar de la plaza. Nuestro grupo se replegó en la calle Hipólito Irigoyen, y allí apareció policía desde las dos esquinas, encerrándonos. Algunos venían con motos y escopetas largas. También había agentes de civil. Éramos nueve y nos refugiamos en el frente de una casa; ahí vinieron y nos detuvieron a todos. Fue una detención al voleo, ya estábamos desconcentrando. Nos tiran al piso, boca abajo, amontonados. Yo tuve suerte, pero a otros les pegaron e incluso les dispararon balas de goma a pocos metros, cuando ya estábamos todos reducidos, no estábamos oponiendo resistencia, no había manera de salir para ningún lado.

Después nos meten en un camión, nos tienen dando vueltas un buen rato. No sabíamos dónde íbamos, al principio hablaban de Lugano, nosotros que no somos de Capital mucho no ubicamos. No nos dejaban comunicarnos. Finalmente nos llevaron a la Alcaidía 9 de Floresta. Cada diez minutos venía uno nuevo a pedirnos los datos. Horas después empezaron a llegar dirigentes sindicales, de Derechos Humanos. La primera que vino fue Norita Cortiñas; después vinieron de la CTA y de Suteba. Estuvieron Sergio Maldonado y Pimentel. También Defensoría del Pueblo. Cuando empezaron a movilizar los compañeros a la puerta, se notó el cambio adentro, abrieron la puerta y entraban visitas, estuvimos más tranquilos.

¿Reprimieron a los manifestantes afuera de la alcaldía?

Desde adentro se escucharon gritos [quienes se movilizaron afuera confirmaron a este medio que alrededor de las 8 de la noche tiraron balas de goma y gases]

¿Cuánto tiempo estuvieron detenidos?

Desde las 3 y pico hasta las 3 de la mañana. No podíamos llamar a ningún abogado, ni a familiares; nos pedían el número de familiares para llamar ellos.

¿Cuánto tiempo estuviste incomunicado y sin asesoramiento legal?

Estuve unas cuatro  horas sin poder ver un abogado. No solo yo, todos estuvimos bastante tiempo incomunicados. Recién ahí vino a las siete uno de Procuración Penitenciaria, y luego los de Defensoría, que acepté como defensores por el momento, porque no me habían dejado hablar con quienes ahora son mis patrocinantes. Recién 10 y media  pude hablar con ellas, cuando ingresó Pía [abogada de la Asociación de Profesionales en Lucha (Apel)]

¿Con quiénes más estabas detenido?

Primero estábamos con tres compañeros de Astillero [referentes de esa empresa estatal que fueron detenidos en otro punto del centro porteño señalaron en medios que la policía les preguntó “si eran de Astilleros”, evidenciando un ensañamiento a quienes vienen luchando contra el intento de vaciamiento de Vidal]. También  un compañero vendedor ambulante, Brian, que no estaba en la marcha y lo agarraron al voleo –después además agarraron a la madre- y compañeras del Suteba Ensenada, que las llevaron a otra sala. Más tarde traen a Nacho Levy, de la Garganta Poderosa; a Muñoz, de la CTA Yasky, y a un flaco que lo agarraron en el subte.

¿Los largan a todos juntos?

No, nos fueron largando en el lapso de dos horas, entre la 1 y las 3. Yo fui el anteúltimo.

¿Cómo sigue la cosa?

Mi abogada, Claudia Ferrero, me explicó que el fiscal esta todavía considerando si nos llama a indagatoria, quiere decir que está evaluando si nos acusa de algo o no, si acusa a todos o a ninguno.

¿Cómo ves la situación de los trabajadores y del país?

Nuestro sector, el Patronato de Liberados, viene siendo vaciado hace años, sobre todo en los últimos. La situación es bastante complicada. Son políticas precarizadoras que se llevaron la vida de nuestra compañera Laura Iglesias [violada y asesinada el 29 de mayo de 2013 en Miramar, mientras llevaba adelante sus tareas laborales como trabajadora social del Patronato]. Además viene habiendo medidas de amedrentamiento y disciplinamiento contra la organización sindical: descuentos y otros tipos de violencias laborales. Y en el marco de eso, ver que el Presupuesto plantea ir a fondo contra estas áreas nos preocupa. También el decreto que firmó Vidal hace poco, por el que dejaría a las plantas temporarias y contratados despedidos a fin de año. Vemos un escenario de mucha conflictividad. Y necesitamos poner en pie la organización cuanto antes. Que haya alguna acción que desborde esta tregua que tienen las burocracias sindicales con el gobierno; el miércoles se vio también con los diputados supuestamente opositores que votaron el presupuesto. Esto está abierto, va a haber muchas novedades de acá a fin de año. Creo que la lucha de los trabajadores, la organización, va a poder cambiar el escenario. Por eso tenemos que movilizarnos cuando se trate el Presupuesto en Senadores y en el próximo paro general que está anunciado.

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