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25 de octubre de 2018

Represión en Congreso: un escenario preparado para hacer pasar el presupuesto del ajuste

Infiltrados, pruebas plantadas, xenofobia y mentiras en los medios.
Represión en Congreso: un escenario preparado para hacer pasar el presupuesto del ajuste

Foto: Fernando Soriano.

Mientras dentro del Congreso los diputados de Cambiemos y el PJ consumaban una nueva entrega del país al capital financiero, en desmedro de la población trabajadora, el gobierno nacional y de la Ciudad volvieron a consumar un operativo de infiltración, provocaciones, operaciones mediáticas y plantación de pruebas para justificar la virulenta represión contra los miles de manifestantes que repudiaban el Presupuesto dictado por el FMI.

La preparación de este escenario fue denunciada por las organizaciones populares desde antes que comience la sesión, con numerosas pilas de baldosas y volquetes de cascotes sospechosamente repartidos por las inmediaciones del Congreso.

Ya comenzada la sesión, cuando la concentración ya resultaba masiva, el gobierno usó como pretexto el lanzamiento de algunas piedras –cuyas imágenes se difundieron hasta el hartazgo por los medios y trolls oficialistas– para desplegar una represión extendida con balas de goma, carros hidrantes y gases contra los manifestantes, con la consecuencia de numerosos heridos y al menos 27 detenidos. Uno de sus propósitos era dispersar la concentración antes de que se volviera aún más multitudinaria por el aflujo de la población que iba saliendo de sus trabajos. En la lista de estos detenidos hubo referentes gremiales de la docencia, trabajadores de prensa, dirigentes políticos y sociales y hasta transeúntes levantados ‘al voleo’. Elisa Carrió sostuvo que no hubo represión, sino “dispersión con carros hidrantes”, aunque se pueden ver las fotos de un trabajador de ATE con el cuerpo cubierto de balazos de goma; La Nación afirma hoy que “los incidentes se circunscribieron a la Avenida de Mayo”, cuando la cacería policial se extendió por cuadras y cuadras. E incluso reprimieron a diputados que salieron a las calles a interiorizarse sobre la represión.

La presencia de infiltrados fue denunciada por las redes sociales, con registros de personas que aparecen lanzando proyectiles contra la policía y, tiempo después, actuando como agentes de civil en la detención de manifestantes. Hay registros de un policía colocando una barreta al lado de un manifestante para luego atribuírsela como un arma y de un agente que se tira de su moto –al estilo ´carancho´– en medio de una columna para dar rienda suelta a la represión.

 

 

La policía rompió los vidrios de un local desde donde se estaba filmando su accionar represivo. TN dijo más tarde que eso fue “obra de delincuentes” y, según se denunció en las redes, la policía le pidió a los dueños del local que denuncien la ruptura del vidrio para que culpen a los manifestantes.

 
Represión en Congreso: un escenario preparado para hacer pasar el presupuesto del ajuste

Represión en Congreso: un escenario preparado para hacer pasar el presupuesto del ajuste Infiltrados, pruebas plantadas, xenofobia y mentiras en los medios. https://loom.ly/tZVWMmQ Por Tomás Eps

Posted by Prensa Obrera on Thursday, October 25, 2018

Contra este caudal de pruebas, Patricia Bullrich negó la presencia de infiltrados, saludó con bombos y platillos el accionar de la policía y reivindicó que “se actuó con rapidez y firmeza”. Junto a ella, el titular de Interior, Rogelio Frigerio, se lanzó contra cuatro extranjeros que fueron detenidos, afirmando que esperaba “poder expulsarlos del país lo más rápido posible”, pese a que estos no tenían condena por ningún delito. Los migrantes serían “sometidos a un juicio abreviado para poder ser deportados en tiempo record”, apoyándose en el decreto discriminatorio del gobierno contra extranjeros (Página12, 25/10).

El gobierno lanzó un operativo de provocaciones con el propósito de montar un escenario represivo que excede el debate presupuestario. Continúa en estas horas con una campaña de calumnias en los medios alcahuetes contra las organizaciones populares.

Para no ser menos, el senador del PJ Miguel Ángel Pichetto dijo haberse quejado con Frigerio por “falencias estructurales en el tema de seguridad” y calificó la movilización de ayer como “un hecho preinsurreccional”. Además, no se privó de sacar a relucir su xenofobia, exigiendo sobre los extranjeros detenidos “que los dos venezolanos (…) el paraguayo y el turco ya estén en el departamento de migraciones listos para la salida del país” y protestando por la afluencia de venezolanos al país (Clarín, 25/10).

Con semejante armado se busca montar un escenario represivo y tergiversar y tapar el enorme rechazo popular al presupuesto de ajuste del FMI, Macri y los gobernadores.

El gobierno es un troll con armas en la mano.

Seguí leyendo: Represión, infiltrados, criminalización: el modus operandi del gobierno

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