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7 de noviembre de 2018

Semana del Orgullo BA o la mercantilización de la diversidad

El 17 de noviembre, vamos a la Marcha del Orgullo con una columna independiente del Estado y sus partidos, aliados del clero y responsables del ajuste.
Por Mayra Francesca
Agrupación LGBTI 1969

Desde la Subsecretaría de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires organizó la "Semana Del Orgullo BA", consistente en la realización de eventos y festivales culturales a través de los cuales, dice, busca promocionar los derechos de la comunidad LGTB+. 

Fiel a sus políticas privatistas, lo hizo bajo la premisa de hacer de la inclusión social de las disidencias sexuales y de género un bien de consumo, promocionando la venta de entradas a espacios "gay friendly" como boliches o birrerías. En un contexto donde la noche porteña es un ambiente hostil para las disidencias de la clase trabajadora, proponen como solución que nos tengamos que pagar el acceso a lugares que resguarden nuestra seguridad. Es decir, lucran con una sociedad homofóbica que ellos mismos promueven.

Como parte del festival, y con una buena dosis de cinismo, el gobierno de Rodríguez Larreta ofreció actividades gratuitas en espacios que ellos mismos están vaciando, como el Teatro San Martín o la escuela del INCAA (ENERC). Y dentro de la grilla del mismo, también se encuentran actividades en la sede de la FALGBT o Casa Trans de ATTA, dejando en evidencia sus vínculos con un gobierno enemigo de los derechos de la comunidad -- alianza que estas organizaciones buscan disimular. Se trata de un nuevo escalón en la cooptación al Estado de organizaciones de la comunidad, que busca dividir y debilitar al movimiento una vez más.

El PRO sigue tomando métodos de simpatía oportunista, como pintar Santa Fe y Pueyrredón de colores o la creación del “paso de la diversidad”, entre otros ejemplos. Pero no olvidamos que gran parte del bloque del PRO votó en contra del matrimonio igualitario; entre ellos, la misma vicepresidenta, Gabriela Michetti que fue vocera de los sectores más reaccionarios durante el debate parlamentario del aborto legal. El presidente Mauricio Macri trató de "enfermedad" a la homosexualidad en una entrevista, en línea con el planteo de la Iglesia que se opone a la modificación para su efectiva aplicación de la Ley de Educación Sexual Integral, y que utiliza entre sus principales argumentos, la necesidad de evitar que niños y adolescentes sean educados bajo el respeto a las disidencias y el rechazo a la heteronorma. Hablamos del gobierno que impulsó el actual recorte al "Programa de lucha contra el Sida", poniendo en riesgo de vida a decenas de miles de personas afectadas y el que implementó, bajo las indicaciones de la ministra de seguridad Patricia Bullrich, el protocolo represivo de detención a personas LGBT+ contra nuestras identidades, que se extendió para todas las fuerzas represivas, luego del lesbofóbico operativo a Mariana Gómez en Constitución.

Desde la agrupación 1969 consideramos que ni el macrismo ni ningún gobierno que defienda los intereses del capital y la heteronorma y, por lo tanto, que ataque los derechos de los trabajadores, las mujeres y las disidencias, garantizará nuestra emancipación y terminar con la opresión. Esta tarea será posible con la organización independiente de la comunidad LGTB+ en una perspectiva revolucionaria, es decir, junto a la clase que puede encabezar una alternativa política independiente, la clase trabajadora. 

Nos ofrecen una fiesta de colores, montada desde el Estado, para ocultar que avanzan movimientos reaccionarios y fascistas en América Latina, como se puso en evidencia con el triunfo de Bolsonaro, al cual el presidente saludó inmediatamente y hasta se propone emular, redoblando la persecución a inmigrantes y la represión a la protesta. En nuestro país, la realidad concreta es la de un escenario de derrumbe económico, donde se hacen presentes el ajuste brutal a la clase obrera y el ataque a sus conquistas históricas, el vaciamiento y los recortes del pacto colonial con el FMI, es decir, un recrudecimiento de la situación de los trabajadores y un incremento de la violencia del estado, que busca ser maquillada a través de estos festivales donde la comunidad podría recurrir y “sentirse” incluida.

Frente a la embestida de sectores oscurantistas y reaccionarios y el intento de profundizar la cooptación de organizaciones del movimiento LGTB+, llamamos a movilizar en la próxima Marcha Del Orgullo, el 17 de noviembre, con una columna independiente del Estado y de todos los gobiernos; allí estaremos junto a la agrupación 1969, el Partido Obrero y el Frente de Izquierda, para continuar con la lucha por el aborto legal para todas las personas gestantes, la separación de la Iglesia del Estado, la implementación de la ley del cupo laboral travesti trans y por todos nuestros derechos.

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