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10 de julio de 2019

El Teatro Municipal de Santiago de Chile en crisis

Están bajo amenaza 80 puestos de trabajo
Por Ramiro
Músicos Organizados

En estos últimos días los trabajadores del ambiente lírico han tomado conocimiento de una situación insostenible en el primer teatro lírico transandino. El Teatro Municipal de Santiago de Chile, que posee prestigio internacional y es patrimonio histórico del país, sufre hoy las condiciones de una dirección vaciadora. La demora de una semana en el pago del sueldo de más de 500 trabajadores, entre artísticos, escenotécnicos y administrativos dio expresión a una crisis que podría concluir –en un ataque sin precedentes- en la cesantía del 15% de trabajadores, unos 80 repartidos en todas las áreas. Previamente, fueron despedidos dos trabajadores con tutela gremial, rompiendo así con todo reglamento de trabajo y de representación de los trabajadores. 

Con un comunicado público, los artistas del Coro (a quienes luego, con el devenir del conflicto, se sumaron otros sectores del teatro) denunciaron la caída de calidad en las producciones sucesivas, y en consonancia con el desfinanciamiento de estos dos últimos años.

Ni la Municipalidad de Santiago ni la gestión del galo Frederich Chambert, que corta con tres décadas del ex director saliente Andrés Rodríguez (un hombre de aceitados vínculos con el pinochetismo, que en el año 2006 echó a la orquesta completa por huelguista), han hecho declaraciones de peso, buscando quizás la aislación de esta crisis y reduciendo el daño de las medidas de lucha que los cuerpos estables pudieran desenvolver y que aún se encuentra en estado embrionario.

En el comunicado del Sindicato del Coro del Municipal contrastan la postergación del sueldo de los trabajadores con la continuidad del cumplimiento de las obligaciones a terceros, que insume unos 600 millones de pesos chilenos (900.000 dólares) al año.

En un sentido más profundo, los trabajadores denuncian que lo que se quiere instaurar es la idea de un teatro insolvente que necesita de restructuración y despidos -reforma laboral- para poder seguir funcionando. Los sectores técnicos marcan la constante improvisación de la gestión y el sobreendeudamiento, que tiene como consecuencia esta insolvencia productiva de la que se valdría la dirección para llevar adelante un ajuste feroz.

“Según Emelyn Valenzuela, presidenta del Sindicato Técnico, se trata de un contexto en el que se han propiciado acosos laborales, despidos arbitrarios, improvisación y sobreendeudamiento. A este panorama se ha sumado un importante déficit económico’’ (Diario UChile, 8/7).

Los trabajadores buscan tener la posibilidad de elegir y revocar a sus directivos, como es el método que utilizan algunas orquestas u organismos europeos. Aún con las limitaciones del planteo, este podría ser un avance sobre todo si es el método elegido por los trabajadores.

El contexto internacional de los teatros liricos y el ajuste

En poco más de 24 meses, se han producido una cantidad de conflictos realmente relevantes en los teatros más importantes del ámbito académico. Previo al del Teatro Municipal de Santiago, estuvieron el del Teatro de La Zarzuela español, en el que los trabajadores, con apoyo del público, frenaron una fusión privatista con el Teatro Real de Madrid que diezmaría sus elencos estables; y el de la Sinfónica de Chicago, que sorprendió a músicos de todo el mundo con huelgas importantísimas. 

En Argentina, el Teatro Colón es noticia constante con una privatización solapada, con el alquiler de sus salas y paritarias a la baja (siempre con complicidad de la burocracia sindical), al tiempo que en el ámbito privado desaparecen compañías de ópera completas, dejando a cientos de artistas en la calle y sin indemnización alguna, tras haber estado durante años como becarios –como producto de una política de exención de impuestos del Estado a las empresas. 

Estas luchas han expuesto una política de desfinanciamiento y privatización del arte y la cultura por parte de los gobiernos capitalistas. La situación de los trabajadores del rubro se ve agravada por la creciente precarización en el sector privado, como se ve en los contratos de la industria discográfica y, con aún más profundida, en los de las plataformas online.

Es necesario todo el apoyo a los trabajadores del Teatro Municipal de Santiago, en pos de una lucha a fondo para derrotar el ajuste que la dirección y el gobierno pretenden imponer. 

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