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18 de octubre de 2018 | #1524

Ochenta años de la Cuarta Internacional

Trotskismo y stalinismo en la revolución vietnamita de 1945

Primera parte
Trotskismo y stalinismo en la revolución vietnamita de 1945

Tạ Thu Thâu, dirigente del trotskismo indochino.

Una de las características de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) fue, valga la redundancia, su carácter global. Por primera vez en la historia, todos los continentes y regiones del planeta fueron afectados en forma más o menos directa en una guerra imperialista que sacudió los cimientos del orden mundial. Vietnam fue un caso emblemático. La rendición de Japón en agosto de 1945 desencadenó un proceso revolucionario de una enorme amplitud que tuvo a stalinistas y trotskistas como protagonistas.

Como veremos en esta nota, la sección vietnamita fue, durante los años ‘30, una de las más importantes de la Cuarta Internacional: habían conquistado posiciones políticas, combinando trabajos legales e ilegales y se habían desarrollado fuertemente en la provincia sureña de Cochinchina cuya capital, Saigón, era la región más industrial de la Indochina francesa.

Los orígenes del trotskismo vietnamita

La Unión Indochina (integrada por Vietnam, Camboya y Laos) se había conformado como colonia francesa en 1887 y se destacó, rápidamente, por la producción de arroz, caucho, caña de azúcar y algodón y el desarrollo de una creciente industrialización en algunas regiones.

Entre 1930 y 1931, con el eco de la revolución china (1927) y los levantamientos campesinos, se produjo el primer movimiento de lucha de envergadura contra el colonialismo francés en Vietnam. Las revueltas comenzaron con el fracasado motín de Yên Bái (febrero de 1930), impulsado por el Việt Quốc (un partido nacionalista similar al Kuomintang chino). Ese mismo año se fundó el Partido Comunista de Indochina (PCI), liderado por Nguyễn Sinh Cung (conocido como Hồ Chí Minh). Siguiendo la política ultraizquierdista del stalinismo (conocida como “tercer período”), el PCI había impulsado una serie de levantamientos campesinos que fueron derrotados y duramente reprimidos (el democrático imperialismo francés no dudó en bombardear masivamente a la población sublevada).

Hacia la misma época, un grupo de intelectuales nacionalistas vietnamitas exiliados en Francia, entre los que se encontraba Tạ Thu Thâu, comenzaron a delimitarse del stalinismo vietnamita en línea con la crítica que había desenvuelto Trotsky a la política de Stalin y la Comintern (Internacional Comunista) que había llevado a la derrota en China.

Tạ Thu Thâu, Phan Văn Chánh y otros, se unieron a la Oposición de Izquierda en el exilio, y una vez regresados a Saigón (en 1931, deportados luego de una movilización en París), tomaron contacto con otros grupos simpatizantes trotskistas. Así comenzaron a editarse diversos periódicos y a tomar vínculo orgánico en la lucha por la Cuarta Internacional.

Frente único, frente popular

En Vietnam se dio un hecho llamativo: entre 1933 y 1937 el grupo trotskista de Tạ Thu Thâu conformó un frente único con el stalinismo. El frente se constituyó alrededor de Nguyen An Ninh, un carismático líder nacionalista pionero en la lucha anticolonial. Fue un frente legal, electoral, que editaba un periódico común en francés (La Lutte) que denunciaba la represión, los trabajos forzados y los campos de concentración. Ambas partes mantuvieron separadas sus organizaciones clandestinas.

El frente único tuvo varios impactos electorales y conquistó, en 1935, cuatro de las seis bancas correspondientes a Vietnam en el parlamento indochino. El otro grupo trotskista de importancia, liderado por Ho Huu Thuong, crítico del frente con el stalinismo, se mantuvo al margen editando alternativamente revistas y periódicos Thang Muoi (Octubre), Le Militant y la publicación diaria Tia Sang (La chispa).

El frente único se rompió en 1937 luego de una fuerte lucha política. En mayo de 1935 la Unión Soviética había firmado un acuerdo de asistencia mutua con Francia. Stalin ensayaba una colaboración con el imperialismo francés luego del fracaso del período ultraizquierdista que había allanado el ascenso del nazismo en Alemania. En Francia, el PCF apoyó la conformación del Frente Popular que llevó al gobierno al socialista León Blum. En línea con esta orientación, el PCI viró hacia una política de sostenimiento de la administración colonial, ahora en manos de la “izquierda del imperialismo”.

Este viraje fue desenmascarado por los trotskistas en medio de las luchas obreras que sacudieron la península entre 1936 y 1937, al calor de las huelgas de la clase obrera francesa. La lucha obrera de esos años fue una suerte de ensayo general del proceso revolucionario que se desencadenará en 1945. Mientras los trotskistas impulsaban la formación de los “comités de acción” que se propagaban en las provincias del sur entre los trabajadores del caucho, ferroviarios, del arsenal y los campesinos, entre otros, los stalinistas cantaban loas al Frente Popular y cerraban filas con el gobierno imperialista.

La delimitación respecto al Frente Popular (“Frente Popular de traición”, señalaba un editorial de Tạ Thu Thâu) y la militancia en los “comités de acción” permitió un enorme progreso en el movimiento de lucha nacional y la conquista de la dirección de La Lutte. En ese contexto, a pesar de la represión, los encarcelamientos, las persecuciones y sus divisiones (no lograron centralizarse en un único partido), el trotskismo vietnamita creció en influencia montando, paralelamente, organizaciones legales, semilegales y clandestinas. Sus cuadros eran figuras públicas y desarrollaron un amplio e ingenioso sistema de propaganda oral y escrita. Sus periódicos (publicados en francés y, luego, en vietnamita), folletos y volantes eran repartidos masivamente. Así, lograron una fuerte implantación en los barrios obreros de Saigón, en el movimiento sindical y en algunas aldeas campesinas. Stephenson señala que llegaron a ser alrededor de cinco mil militantes. El temor al crecimiento del trotskismo y su influencia se reflejaron en las misivas y documentos públicos y secretos tanto de funcionarios coloniales como de los stalinistas. La policía política se preocupaba por ello. Uno de sus informes menciona: “La influencia de los agitadores revolucionarios a favor de la IVª Internacional progresó en Cochinchina, principalmente en los medios obreros de la región Saigón-Cholón. El elemento obrero es más adicto al partido trotskista que al PCI”.

En las elecciones de mayo de 1939 la lista encabezada por Tạ Thu Thâu obtuvo el 80% de los votos contra la lista del nacionalismo y una votación marginal del PCI. Fue clave la oposición de los trotskistas en el Consejo Municipal de Saigón a los nuevos impuestos (para la “defensa de Indochina” frente a la amenaza japonesa) votados por colonialistas y stalinistas y que eran repudiados por amplios sectores de la población, no solo los trabajadores. “Nuestra victoria es de toda la Cuarta sobre la burguesía, naturalmente, pero más que nada es sobre sus agentes socialdemócratas y stalinistas”, escribieron a Trotsky, los líderes del grupo La Lutte. Trotsky saludó esa “brillante victoria” construida en “la lucha irreconciliable contra el imperialismo francés y las mistificaciones del ‘frente popular’” como un ejemplo a seguir por los militantes en la India y otros países coloniales[3]

La ocupación japonesa y la Segunda Guerra Mundial

Japón invadió Indochina en septiembre de 1940 en el marco de su expansión imperialista durante la Segunda Guerra Mundial. Francia había caído unos meses antes y se hallaba dividida en dos: el norte, ocupado por los nazis, y el sur, un “estado libre” con sede en Vichy al mando de nacionalistas pro fascistas. La ocupación japonesa mantuvo la administración colonial francesa en colaboración con “el régimen de Vichy”.

En junio de 1941, la Alemania nazi, rompiendo el pacto de no agresión firmado unos años antes, inició su invasión a la Unión Soviética. Stalin se alió, entonces, con Estados Unidos y Gran Bretaña contra las fuerzas del Eje (Italia, Alemania y Japón). En ese contexto, Hồ Chí Minh impulsó la conformación del Viet Minh (Liga por la independencia de Vietnam) que planteaba la expulsión de los franceses y japoneses y la independencia, en una alianza policlasista junto al imperialismo democrático (Estados Unidos, Gran Bretaña) contra el fascismo. El Viet Minh (que era la nueva forma que adquiría el PCI) montó un movimiento guerrillero con el apoyo económico, logístico y militar no solo del Kremlin sino también del partido nacionalista chino (Kuomintang), que también libraba su lucha contra la invasión japonesa, y de los Estados Unidos, que protagonizaba la guerra contra Japón en el Pacífico.

Durante la guerra, la persecución política fue general, se disolvieron las organizaciones obreras y la mayoría de los activistas fueron enviados a los campos de trabajo forzado y a las cárceles. Los trotskistas fueron golpeados duramente, muchos de ellos murieron o desaparecieron. Tạ Thu Thâu, fue encarcelado por enésima vez, y luego de haber logrado escapar a Singapur, fue apresado por las autoridades británicas que lo entregaron a los franceses. Fue encerrado durante años en el campo de concentración de Poulo Condore donde fue torturado hasta sufrir una parálisis parcial.

Las organizaciones trotskistas se reconstruyeron hacia fines de 1944. El grupo Octubre constituyó la Liga Comunista Internacional (LCI) y Tạ Thu Thâu, liberado del campo, reconstruye el trabajo del grupo La Lutte. En agosto de 1945, con la rendición de Japón, va a estallar una enorme revolución que los tendrá como protagonistas. Ese será el tema de nuestro próximo artículo.

 

 
[1] Stephenson, R. (1972). “Stalinismo versus Socialismo Revolucionario en Vietnam”. En La lucha por la liberación nacional en Indochina (Vietnam) de 1930 a 1945. Cuadernos del CEIP, 2002.
[2] Ngo Van Xuyet “Una Guerra de cien años” Le Cahiers du Mouvement Ouvrier, dic 2001
[3] “Carta a los trabajadores de la India”, 25 de julio de 1939, en Escritos de León Trotsky 1939-40

 

Leé también: Trotskismo y stalinismo en la revolución vietnamita de 1945 [Segunda parte]

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